Declaración de la Renta: diez acciones a llevar a cabo para que te salga a devolver en 2019

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Aunque falta poco más de un mes para que acabe el año, hay tiempo suficiente para preparar la Declaración de la Renta de 2019. Y es que según los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), una buena planificación permitiría al contribuyente ahorrar hasta 4.600 euros. José María Mollinedo, secretario general de Gestha, insiste en «que todavía hay tiempo suficiente para tomar todas las medidas que puedan resultar beneficiosas». El gran problema, según Rubén Gimeno, director del servicio de estudios del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) en el Consejo de Economistas, es que el «contribuyente no se da cuenta de que el ejercicio acaba el 31 de diciembre».

Para prepararla, Mollinedo recomienda descargarse la declaración del año anterior y «ver si vamos a tener unos ingresos similares o superiores. Si los tuviéramos parecidos podemos comprobar las retenciones y en función de ellas hacer las aportaciones». Ricardo Perpiñán, portavoz de ASEFIGET (asociación española de asesores fiscales y gestores tributarios), explica que «la planificación fiscal se viene haciendo a golpe del legislador, si bien en el último trimestre del año se agudiza esta planificación, una vez cuelga la AEAT el software de 'simulación de la renta'». Carlos Romero, coordinador de la sección de IRPF de AEDAF (asociación española de asesores fiscales), sí que nota «que cada vez son más los contribuyentes que se preocupan por preparar bien su renta del año siguiente». Según Gestha, los contribuyentes con mayores ingresos y patrimonio son los que pueden aprovechar al máximo estas ventajas fiscales, es decir, aquellos que declaran ganar más de 150.000 euros. Las tres deducciones más poderosas son, por este orden, la aportación a planes de pensiones, deducción por adquisición de vivienda y la inversión en empresas de nueva o reciente creación.

En cuanto a la primera partida, la aportación a planes de pensiones, es una de las acciones con mayor beneficio fiscal a pesar de que la reforma fiscal de 2015 rebajó el límite máximo de aportación. En definitiva, se puede aportar un máximo de 8.000 euros siempre y cuando no se supere el 30 por ciento de los rendimientos de trabajo y actividades económicas. La aportación media, de 6.305 euros hasta alcanzar el límite máximo, genera un ahorro fiscal de 1.513 euros, según Gestha. No obstante, este ahorro es mayor para las rentas altas, aquellas que superan los 60.000 euros, ya que puede llegar al 45 por ciento de la aportación. Gimeno reitera «que a mayor tarifa, mayor reducción» por lo que está indicado para las rentas más altas.

La deducción por vivienda habitual todavía está vigente para aquellos contribuyentes que hubieran adquirido vivienda habitual antes del 1 de enero de 2013. Los contribuyentes se pueden deducir un 15 por ciento de un máximo de 9.040 euros, aunque la media se sitúa en un ahorro de 692 euros.

La tercera partida importante está dirigida para los llamados 'business angels' de los emprendedores, familiares hasta tercer grado y amigos, verán como en 2018 aumentan la deducción de su aportación desde un 20 por ciento hasta un 30 por ciento. Para ello debe mantener la inversión entre tres y 12 años. Para los Técnicos de Hacienda es la tercera deducción más rentable, ya que permite rebajar la carga fiscal en 2.184 euros invirtiendo solo 7.282 euros de media. Mollinedo recuerda que este tipo de inversiones solo está disponible para las rentas más altas que puedan destinar parte de su renta no solo a la unidad familiar sino también al ahorro.

No menos importantes

Aunque más modestas, no son menos importante. Para aquellos contribuyentes que hayan vendido su vivienda habitual pueden neutralizar el pago de impuestos de las ganancias, que varía entre el 19 y el 23 por ciento si reinvierten total o parcialmente esas ganancias en otra vivienda habitual. Para los mayores de 65 años que hicieran una desinversión (vivienda, fondos o acciones) no tendrán que tributar hasta un máximo de 240.000 euros siempre y cuando se constituyera una renta vitalicia en un plazo máximo de seis meses a la venta. 

Para los inversores en bolsa, el final de año puede ser una buena opción de vender participaciones que están en pérdidas y compensarlas con otras ganancias obtenidas tanto en los mercados bursátiles como con capital inmobiliario. Y es que una venta de acciones mal planificada puede obligar a declarar a perceptores de rentas inferiores a 12.000 euros. Así, Gimeno aconseja que si te tiene pérdidas «se pueden neutralizar la venta con un activo con ganancias».

Aunque en menor medida también contribuye a reducir nuestra factura fiscal la aportación a ONGs o fundaciones en función de un 75 por ciento de los primeros 150 euros donados y un 30 por ciento del resto de sus aportaciones, que aumenta al 35 por ciento si la cantidad donada a una misma ONG no ha disminuido. Lo mismo ocurre con las aportaciones a colegios profesionales y sindicatos, que suponen una deducción del 20 por ciento. Por último, aunque el Ahorro 5 no ha sido un producto con un gran éxito, puede ser una gran alternativa para ahorrar impuestos. El producto consistía en fomentar el ahorro con aportaciones de 5.000 euros anuales a un plazo de cinco años. Según cálculos de Gestha, para una inversión de 25.000 euros en cinco años y una rentabilidad del 2 por ciento, el ahorro impositivo sería de 292,7 euros.

Para terminar, Romero aconseja «analizar las deducciones autonómicas correspondientes que también ayudan a rebajarla». Así como las deducciones que no se aplicaron en años anteriores, añade Perpiñán.

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