Los 4 aspectos imprescindibles para conseguir una hipoteca sin aval
La situación laboral, el ahorro y la edad son algunos aspectos clave a la hora de conseguir una hipoteca sin aval
En un mercado hipotecario como el actual, conseguir una hipoteca sin aval es posible, pero no está al alcance de cualquier perfil. El banco debe tener garantías de que el solicitante podrá asumir las cuotas durante todo el plazo del préstamo, y, para ello, analiza principalmente su situación económica y financiera.
Tal y como la define Miquel Riera, experto en finanzas de HelpMyCash, una hipoteca sin aval es un préstamo hipotecario que se concede sin el respaldo de una tercera persona. En este sentido, la responsabilidad de devolver la deuda recae exclusivamente sobre el titular o titulares del crédito.
La opción de apostar por este tipo de hipotecas permite evitar que otra persona, normalmente un familiar, tenga que comprometer su patrimonio para respaldar la operación. Sin embargo, para acceder a ella es necesario presentar un perfil que transmita suficiente seguridad a la entidad.
La estabilidad y los ahorros, aspectos clave
En este sentido, y de acuerdo con la información brindada por Riera, el primer requisito pasa por demostrar que se cuenta con un trabajo estable. Esto se debe a que el banco busca comprobar que el cliente tendrá ingresos suficientes para afrontar las mensualidades durante todo el periodo de devolución.
Por ello, lo recomendable es disponer de un contrato indefinido y contar con una antigüedad laboral de al menos un par de años para ganarse la confianza de la entidad bancaria. Por su parte, en el caso de los autónomos, el negocio debería llevar como mínimo dos años generando beneficios.
Por otro lado, los ahorros también tienen un peso importante. Lo ideal es disponer del equivalente al 30 % del precio de la vivienda. De esta forma, el comprador puede cubrir el 20 % del valor del inmueble que los bancos no suelen financiar y hacer frente también a los gastos asociados a la compraventa, que rondan el 10 %.
La edad y capacidad de endeudamiento, los otros plares
No obstante, los requisitos no acaban aquí. En este sentido, la edad es otro de los factores que tienen en cuenta las entidades. Según la información de HelpMyCash, el rango preferido se sitúa entre los 35 y los 45 años. El motivo es que se trata de una etapa en la que normalmente existe estabilidad laboral y, al mismo tiempo, un menor riesgo de fallecer antes de terminar de devolver el préstamo.
A esto se suma la capacidad de endeudamiento. Las cuotas de todos los créditos del cliente, incluida la futura hipoteca, no deberían superar el 30 % de sus ingresos mensuales netos. Este es el ratio máxima de endeudamiento recomendada por el Banco de España, que consolida el otro aspecto clave para obtener una de estas hipotecas.
Cumplir estos requisitos aumenta las posibilidades de conseguir financiación sin necesidad de aportar un avalista, pero, tal y como asegura el experto, no garantiza que el banco vaya a concederla sí o sí por el hecho de cumplir estos requisitos.
Mayor independencia, pero también mayor exigencia
Conocidos los requisitos clave, Riera menciona una serie de pros y contras derivadas de esta opción. Y dentro de esta lista, el experto recalca la independencia como principal ventaja de esta alternativa hipotecaria: si el préstamo se concede sin aval, ningún familiar responde por la deuda ni pone en riesgo su patrimonio.
De este modo, también se evitan futuras gestiones para liberar al avalista o renegociar la operación para eliminar esta garantía. Además, el avalista aparece en la CIRBE por el riesgo asumido, lo cual puede limitar su capacidad para solicitar financiación en el futuro. Por ello, prrescindir de esta figura evita también ese efecto.
El principal inconveniente es que el banco exige un perfil más sólido. La entidad puede ser más estricta con los ingresos, la estabilidad laboral y la capacidad de endeudamiento, los aspectos recién mencionados en el punto anterior.
Pero esta no es la única desventaja, sino que también suele limitarse la financiación al 80 % del valor de la vivienda y las condiciones pueden ser potencialmente peores, con un tipo de interés algo más elevado o más vinculaciones.
¿Qué se puede hacer si el banco no concede la hipoteca?
Como comentamos previamente, si el perfil genera dudas, el banco puede exigir el respaldo de un tercero. Pero si el comprador no quiere recurrir a un avalista, existen varias alternativas. Y una de ellas es buscar una vivienda más barata.
En este caso, al necesitar menos financiación, las cuotas serán inferiores y será más fácil disponer de ahorros suficientes para la entrada y de ingresos capaces de afrontar las mensualidades. Ahora bien, no es la única opción.
Otra posibilidad es contratar un seguro de protección de pagos. Este producto puede cubrir las cuotas si el titular pierde su empleo o no puede trabajar temporalmente por una incapacidad. A cambio, eso sí, debe hacer frente a un coste que ronda los 400 euros anuales de media.
Por último, el alquiler con opción a compra, del que hablamos hace escasos días, permite ganar tiempo para mejorar la situación financiera. Según Riera, esta alternativa ofrece unos tres años para comprar la vivienda y solicitar después una hipoteca sin aval cuando el perfil resulte más sólido para el banco.
Los requisitos clave para optar por el alquiler con opción a compra de una vivienda
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