Empresas del continuo

Abengoa pone fecha a su quiebra

Abengoa se dispone a la quiebra el 6 de noviembre tras anunciar un ultimátum a la Junta de Andalucía donde pone sobre la mesa el concurso de acreedores

El presidente de Abengoa, Gonzalo Urquijo.

Abengoa camina hacia la quiebra y el único modo se evitarla es con la inyección de hasta 35 millones de euros por parte de la Junta de Andalucía. Así lo señala la propia compañía en un hecho relevante remitido a la CNMV en el que eleva al máximo la presión sobre el Gobierno regional.

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La ingeniera prorroga por tercera vez el plazo para que el ejecutivo de Juanma Moreno firme el acuerdo de reestructuración, pero en esta ocasión se trataría de un órdago según se desprende del comunicado.

“La Sociedad considera que es indispensable que la operación se cierre no más tarde del próximo 6 de noviembre. En caso contrario, se verá comprometida gravemente la viabilidad del grupo y, en consecuencia, el consejo de administración tomará las decisiones que le correspondan, atendiendo a sus deberes fiduciarios, para proteger los intereses de Abengoa Abenewco 1  y de sus grupos de interés”.

Situación límite

Con esta afirmación, la multinacional gasta sus últimas balas verbales ante el mercado, los accionistas, los acreedores, los proveedores y la Junta.

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La multinacional quiso recordar al Gobierno andaluz que “tiene un compromiso financiero desde mayo” y que “en coherencia” con lo sucedido desde ese mes “es de imperiosa urgencia poder cerrar la transacción para disponer de líneas de liquidez y avales comprometidos”.

Para Abengoa, el “retraso perjudica de manera significativa la continuidad de los negocios del grupo que ven limitadas sus posibilidades para acceder a nueva contratación y para cumplir con sus obligaciones corrientes, con lo que no puede extenderse de manera indefinida”.

Abengoa quiere un aval público

La estrategia de Abengoa pasa por evitar que la Junta de Andalucía esgrima argumentos judiciales o legislativos para no aportar, al menos, 20 millones de euros.

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Desde Sevilla, los miembros del Gobierno insisten en el hecho de que no poseen instrumentos legales para la ayuda y que sus servicios jurídicos así lo corroboran.

Por tanto, la negativa es clara y es ahí donde el equipo dirigido por Gonzalo Urquijo instó al de Juanma Moreno a buscar un aval público, del ICO o la SEPI, para formalizar la entrada en el rescate, tal y como adelantó finanzas.com

El visto bueno de los acreedores y bonistas

Esta propuesta la Junta cuenta con la aprobación de los acreedores y bonistas de mayor relevancia en la reestructuración, los cuales también insisten en la obligatoriedad de que Andalucía forme parte del rescate.

La opción de que alguno de ellos aporte el montante solicitado a la Junta no está encima de la mesa para un acuerdo final que sobrepasaría los 1.500 millones de euros.

El objetivo secundario de la opción de aval público es también una maniobra de Abengoa para alejar la mirada sobre la banca acreedora.

Concurso de acreedores sin junta de accionistas

De producirse la declaración de concurso de acreedores el seis de noviembre, no se celebraría la junta general extraordinaria de accionistas convocada para el lunes 16 de ese mes.

En dicha junta se abordarán los puntos solicitados por los convocantes, los accionistas minoritarios agrupados bajo Abengoashares. Entre ellos está el cese del actual consejo de administración, la valoración de Abenewco 1 y la situación del plan de adhesiones al pasivo de 153 millones de la antigua Abengoa por el cual esta empresa está en causa de disolución.

Esta plataforma, que según sus datos aglutina al 15% de los inversores de la multinacional, solicita la Junta de Andalucía y al ICO que no realicen ninguna maniobra hasta que se celebre la junta extraordinaria.

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