Economía y política

El fondo de deuda perpetua esquivará el alto endeudamiento de España

La propuesta española del fondo de deuda perpetua permitirá esquivar la subida de la deuda española con una financiación casi gratis

Nadia Calviño, vicepresidenta del Gobierno.
Nadia Calviño, vicepresidenta del Gobierno.

Un fondo de deuda perpetua hasta 1,5 billones de euros es la propuesta que llevará España al Consejo Europeo para usarlo en la recuperación tras la pandemia del coronavirus.

La iniciativa de Pedro Sánchez servirá para financiar medidas de reconstrucción con especial atención a los más sectores más afectados, como el transporte y el turismo.

Pero a diferencia de los coronabonos, la última propuesta impulsada por el Ejecutivo español, es mucho más asequible para los países del Norte.

La razón es que se tratará de un endeudamiento directo de la Unión Europea (UE) que no necesitará pasar, para ser aprobado, por los distintos parlamentos, ya que no va en contra de las constituciones de algunos países (por ejemplo la alemana).

¿Cómo se constituirá? El fondo se formará por transferencias directas y no préstamos, para que no aumente el ratio de deuda pública de los países.

Esto es vital, puesto que si la deuda escalase vertiginosamente, los inversores percibirían a estos países como de mayor riesgo.

Su financiación sería, por tanto, con la emisión de deuda perpetúa de la UE "respaldada por los mecanismos legales existentes", lo que permitiría beneficiarse de la calificación crediticia triple A de que gozan las instituciones comunitarias, según la propuesta española.

Al ser deuda perpetúa, solo habría que devolver los intereses, no el principal, lo que al nivel de tipos bajos no sería mucho esfuerzo para los países implicados.

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La propia ministra de Economía, Nadia Calviño, señaló en una entrevista en Financial Times que esto permitiría eliminar “la competencia deslea entre los países” puesto que la clave para que reciban los fondos será el daño económico que la pandemia cause a cada uno de los países.

Juan Abellán, profesor de EAE Business School recuerda que una de las particularidades es que se trata de una “deuda sin vencimiento y a unos tipos de interés realmente bajos porque la calidad crediticia de la UE lo podría permitir”.

De esta manera, los países que soliciten este mecanismo lo financiarán a través de impuestos.

Objetivo del fondo

Este fondo trata de solucionar "un problema que tenemos en la UE", explica Abellán.

"Por un lado están los países del norte, que hicieron sus deberes. Estos países, cuando tuvieron ingresos redujeron su deuda, se endeudaron menos y por tanto cuentan con una mejor calidad crediticia para los posibles endeudamientos que se puedan producir", explica el experto. 

Por otro lado los países del sur, que no hicieron los deberes, siguieron aumentando deuda y gasto hasta desembocar en la situación actual.

En una situación de crisis, tener un endeudamiento alto hace más difícil que se pueda solicitar a los mercados nueva deuda porque  su precio es mucho más alto.

De hecho, una de las consencuencias de esta crisis es que los inversores vuelven a dudar de los países periféricos

Esto se traduce en las primas de riesgo. La de España se incremente hasta los 131 puntos.

La propuesta del gobierno español podrá ser una solución para homogeneizar la deuda de todos los países que forman la Unión.

Funcionamiento

Los fondos estarán disponibles a partir del 1 de enero de 2021 y podrán usarse durante los dos o tres años siguientes para relanzar la economía de los países afectados.

Estos se desembolsará en forma de subvenciones no reembolsables mediante el presupuesto europeo en función del impacto de la crisis del COVID-19 en cada país, atendiendo a indicadores "transparentes", como la población afectada, la caída del PIB o el aumento del paro.

Para el pago de los mismos, España plantea usar "tanto como sea posible" nuevos impuestos europeos que irían al presupuesto comunitario, tales como una tasa al carbono en frontera, a las emisiones de CO2 o un "impuesto sobre el mercado único".

El problema de esta iniciativa es que la recaudación de los impuestos verdes creció un 3,3% en 2018, último dato conocido, hasta los 21.000 millones de euros, pero se reduce su peso en el total de tributos.

El Fondo podría anclarse dentro del paraguas del Marco Financiero Plurinual (MFP).

A su favor está que el presupuesto plurianual comunitario para 2021-2027 es una de las herramientas que genera más consenso entre los países a la hora de abordar la crisis, así como en el seno de la Comisión Europea, que insiste en que sea la piedra angular del plan de recuperación.
 

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