Presentan queja al Defensor del Pueblo contra el proyecto de Mercado Abastos
Los industriales del Mercado de Abastos de Almendralejo han presentado una queja ante el Defensor del Pueblo una solicitud de[…]
Los industriales del Mercado de Abastos de Almendralejo han presentado una queja ante el Defensor del Pueblo una solicitud de intervención a la Dirección General de Fondos Europeos y un recurso de reposición ante la Junta Local de Gobierno contra el proyecto para convertir la zona en un centro cultural.
La abogada de la decena de industriales de abastos, Margarita Asuar, ha dicho a EFE que han presentado, además, una solicitud de intervención a la Comisión de Patrimonio ya que el proyecto que se pretende adjudicar en breve para convertir el viejo edificio del Mercado en un centro cultural y un auditorio será financiado con fondos europeos "DUSI", asignados a Almendralejo.
En la queja contra el alcalde, José García Lobato, y la Junta Local de Gobierno, presentada ante al Defensor del Pueblo, se asegura que se tramita el expediente de licitación "sin haber desafectado previamente el edificio del Mercado del uso comercial para destinarlo a uso sociocultural y modificando parte de la fachada a pesar de que no respetarse su protección integral".
En el escrito remitido a la entidad, los industriales también incluyen el listado de 2.500 firmas de ciudadanos de Almendralejo en contra del proyecto aprobado por el gobierno de García Lobato y al que se destinarán 2,3 millones de euros.
Se le pide al Defensor del Pueblo que requiera al Ayuntamiento que le remita copia del expediente y "revise las ilegalidades que hemos advertido en nuestros recursos", se señala en la queja. .
En escritos similares, también se advierte a otros organismos de lo que la abogada de los industriales considera irregularidades seguidas en el proceso de licitación seguido por el Ayuntamiento para sacar adelante el primer proyecto financiado con fondos "DUSI" en la ciudad.
Esta licitación se aprobó esta verano, pero se consideró que había quedado desierta después de que ninguna de las dos empresas que ofertaron aportaron toda la documentación requerida.
Tras el verano, se sacó una nueva licitación a la que sólo se presentó una oferta, registrada por las dos empresas que optaron la primera vez, unidas en una Unión Temporal de Empresas (UTE).
.