Diana Krall, en exclusiva: «El éxito, para mí, es ser feliz»
La cantante vuelve al jazz clásico en su nuevo disco, 'Turn up the quiet', un puñado de clásicos en los que la cantante ha volcado todo su talento. Hablamos con ella de música, de su familia y de lo que significa el éxito
Diana Krall (Nanaimo, British Columbia, Canada, 1964) ha transitado del pop al jazz sin perder nunca su identidad, su personal manera de hablar de sí misma o de reinterpretar el jazz clásico. Esta vez vuelve con un disco de versiones de grandes clásicos del jazz norteamericano, que forman parte de la memoria colectiva de generaciones enteras. Turn up the quiet, a la venta el 5 de mayo, es un disco grabado en un momento de plenitud artística y personal, aunque su salida coincide con una gran tristeza para la cantante, por el reciente fallecimiento, a los 80 años, del productor, y gran amigo durante 25 años, Tommy LiPuma, una figura clave en el mundo del jazz y del pop, que vendió más de 75 millones de discos y trabajó con figuras como Barbra Streisand, Miles Davis o Paul McCartney. La cantante habla de cómo fue trabajar juntos por última vez, reprimiendo apenas los sollozos, y reflexiona sobre el verdadero significado del éxito, del arte y de su emotiva relación con España, donde terminará su gira de cinco meses, por Estados Unidos y Europa, el próximo 17 de octubre, en Barcelona.
Este disco está lleno de alegría y a la vez coincide con un momento triste por la pérdida de Tommy LiPuma.Bueno.... Es muy difícil para mí hablar de ello. Estoy destrozada, pero, al mismo tiempo, ambos teníamos el convencimiento de que este era nuestro mejor disco, y lo disfrutamos mucho. Me gustaría que estuviera aquí para celebrarlo conmigo, pero los dos lo celebramos: de alguna manera, éramos conscientes de que se trataba de mucho más que un proceso artístico. Cada noche bebíamos vino juntos, comíamos juntos. Era algo más que estar en un estudio. Él amaba todo lo que es importante en la vida.
Su relación fue muy importante en su carrera. Él sabía muy bien quién era yo como mujer y como artista desde hace 25 años, la mitad de mi vida, y cómo había sido mi evolución, y me ayudó siempre. Sabía de mi necesidad de tranquilidad y tiempo, y tenía la paciencia de respetar mi proceso creativo, muy intuitivo, no verbal, improvisado en el sentido más profundo.
Vuelve usted al jazz con grandes clásicos. ¿Por qué ha escogido este repertorio?Creo que estaba preparada artísticamente para interpretar estos clásicos. En la historia del jazz mucha gente los ha interpretado, desde Nat King Cole a Charlie Parker o John Coltrane. Creo que son una forma extraordinaria y siempre nueva de expresarse artísticamente, porque tienen unas letras bellísimas, románticas, con una gran profundidad, y te ofrecen la oportunidad de improvisar con tu propio estilo.