El mayor sindicato de EEUU urge al Supremo a desbloquear el alivio migratorio
La central sindical más grande de Estados Unidos, AFL-CIO, presentó hoy un documento al Tribunal Supremo para pedirle que levante[…]
La central sindical más grande de Estados Unidos, AFL-CIO, presentó hoy un documento al Tribunal Supremo para pedirle que levante la suspensión temporal de las medidas migratorias dictadas por el presidente, Barack Obama, para regularizar a millones de indocumentados en todo el país.
El sindicato presentó un escrito de "amigo del tribunal", al que tuvo acceso Efe, ante el máximo órgano judicial de EEUU para denunciar que la suspensión temporal de la ley "impide que millones de trabajadores inmigrantes ganen dignidad en sus vidas y seguridad en su trabajo", según dijo el presidente de la organización, Richard Trumka.
"En un momento en que los trabajadores inmigrantes se enfrentan a feos y peligrosos ataques de políticos intolerantes, el movimiento de los trabajadores rechaza los descarados intentos de dividirnos", afirmó en un comunicado Trumka, al referirse a las ofensivas declaraciones sobre los inmigrantes mexicanos del aspirante a la candidatura presidencial republicana Donald Trump.
El presidente de AFL-CIO prometió que el sindicato seguirá unido a sus "hermanos y hermanas inmigrantes en su lucha en el Congreso, los tribunales y las calles para demandar igualdad de derechos y protecciones para todas las personas trabajadoras".
El Tribunal Supremo podría dictar sentencia en junio sobre la conocida como acción diferida (DACA), que pretende evitar la deportación de millones de jóvenes indocumentados que llegaron a Estados Unidos de niños, así como sobre la versión destinada a los padres indocumentados de hijos con ciudadanía o permiso de residencia (DAPA).
Obama se comprometió por primera vez en 2008 a cambiar el sistema migratorio del país, pero al no contar con el beneplácito del Partido Republicano en el Congreso decidió hacer uso de su poder ejecutivo para al menos evitar la deportación de varios millones de indocumentados, dando prioridad a "la deportación de criminales, y no la de las familias", según Casa Blanca.
Ante esta situación, la oposición republicana decidió llevar las acciones migratorias del presidente ante los tribunales, y tras casi un año de litigios, es ahora el turno de la más alta instancia judicial dirimir o no sobre el asunto.
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