Empresarios dicen que demanda de sus productos es primer factor para crecer
Los factores más importantes para la capacidad de crecimiento de las empresas son, según sus gestores, la demanda de sus[…]
Los factores más importantes para la capacidad de crecimiento de las empresas son, según sus gestores, la demanda de sus productos, el entorno macroeconómico y la morosidad.
Así lo recoge el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) de 2015, que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE), y que muestra la opinión sobre el entorno empresarial de una serie de establecimientos que cubren todo el ámbito nacional, los diferentes sectores económicos y los distintos tamaños de los establecimientos.
De los doce componentes del entorno empresarial analizados, los encuestados consideraron que los de mayor importancia eran la demanda de sus productos (con el 54,8 % de las respuestas en una importancia alta), el entorno macroeconómico (40,5 %) y la morosidad (36,4 %).
Curiosamente, estos tres componentes ya fueron destacados como los más importantes también en 2014.
En cambio, factores como los costes judiciales (con el 42,5 % de las respuestas en la categoría baja), la insuficiencia de equipamiento (30,2 %) o las infraestructuras (26,5 %) fueron considerados de escasa importancia en la capacidad de crecimiento de los negocios en este momento.
Estos factores también fueron calificados como los menos determinantes en 2014.
Por tamaño de los establecimientos, la demanda de sus productos fue el primer componente en importancia en todos ellos, mientas que en los establecimientos de menos de 10 asalariados, la fiscalidad se situó en segundo lugar y el entorno macroeconómico ocupó ese segundo lugar en todos los demás tamaños.
En todas las comunidades autónomas la demanda de sus productos fue el primer componente con mayor importancia en la capacidad de crecimiento del negocio en 2015.
Los componentes con una repercusión más desfavorable en los negocios fueron la morosidad (con el 30,7 % de respuestas desfavorables), la demanda de sus productos (28,2 %) y el entorno macroeconómico (28 %).
Sin embargo, los mayores impactos favorables fueron la demanda de sus productos (con el 16,3 % de respuestas favorables), el entorno macroeconómico (14,4 %) y la disponibilidad de financiación (11,6 %).
La morosidad se situó como el primer componente en impacto desfavorable en más de la mitad de los tamaños, excepto en los establecimientos de menos de 10 asalariados (en los que el primer factor con impacto más desfavorable fue la fiscalidad) y en los de más de 1.000 asalariados (que fue el entorno macroeconómico).
Además, menos de una sexta parte de los encuestados apreció un incremento en los recursos dedicados a la resolución de trámites con las administraciones.