Unespa anima a las aseguradoras a aprovechar las ventajas de la tecnología
La presidenta de la patronal de las aseguradoras españolas, Unespa, Pilar González de Frutos, ha animado a las empresas del[…]
La presidenta de la patronal de las aseguradoras españolas, Unespa, Pilar González de Frutos, ha animado a las empresas del sector a aprovechar a fondo todas las ventajas que ya están introduciendo los avances tecnológicos.
En su intervención en la jornada "Insurtech: el futuro de los seguros", organizada por ARAG y la Fundación Pons, De Frutos ha advertido también a las empresas "insurtech", contracción entre insurance (seguros) y technology (tecnología), que si quieren competir con las tradicionales tendrán que aceptar las reglas.
En el sector asegurador no hay "y no va a haber atajos derivados de la especial calidad de un negocio desde el punto de vista tecnológico", pero "si quien quiere competir acepta las reglas, no seremos nosotros quienes le pongamos obstáculos", ha dicho.
El mercado asegurador "es un campo abierto", no hay "valla ni cancela y no se le cierra el paso a nadie", como ocurrió en el pasado cuando las entidades extranjeras quisieron establecerse en España, pero quien quiera vender seguros tiene que tener claro que el sector tiene sus reglas, que son "extraordinariamente exigentes".
Las aseguradoras están sometidas a algunas de las regulaciones más exigentes en materia de protección de datos y de competencia, al tiempo que su sistema de solvencia las obliga a hacer "más de un centenar de cálculos específicos, amén de evaluaciones internas".
"Insurtech" es la cuarta de las grandes revoluciones tecnológicas que ha vivido el seguro en los últimos 30 años, después de la cibernética, la de las telecomunicaciones y la de internet, "tres olas de cambio, que el seguro ha sabido cabalgar" y que lo han transformado de institución compensatoria o indemnizatoria hasta su carácter actual de plataforma de servicios, ha explicado.
En las tres ocasiones, ha recordado, la actividad aseguradora ha mejorado y ha aumentado sus niveles de excelencia, pero no ha cambiado de forma sistémica, igual que ocurrirá ahora con el "big data", el internet de las cosas.
"Vienen tiempos extraordinarios para el seguro, porque el siguiente salto tecnológico que ya estamos percibiendo nos va a traer un entorno inimaginable hace bien poco de conectividad entre el asegurador y la persona u objeto asegurado", ha dicho De Frutos.
Como ejemplo ha recordado que "no pocas aseguradoras de riesgos personales se comunican con sus clientes a través de pulseras de actividad que les aportan una información muy precisa sobre su estilo de vida".
En cuanto al automóvil, reconoció que lo último es hablar sobre el coche autónomo, pero recordó que "por pura lógica tecnológica", antes de ser autónomos, los coches serán (y en realidad ya lo son) coches interconectados, capaces de comunicarse en tiempo real, por ejemplo, con su asegurador.
Por lo tanto, el término "insurtech" lleva implícito un cambio, que significa mejora en el acceso del asegurador a información sobre el riesgo que asegura, ha dicho.
"Y a nadie se le escapa que un asegurador, cuanta más y mejor información tiene del riesgo que asegura, es mejor asegurador".
Todos los actores de la relación aseguradora distintos del cliente, empezando por el propio asegurador y terminando por los canales de comercialización, tienen en sus manos aprovechar el salto cuántico en su beneficio.
"Si algo nos enseña la experiencia es que los actores del mercado privado suelen ser bastante más dinámicos que el legislador", ha considerado De Frutos, para quien "el principal freno objetivo al desarrollo del cambio es una legislación que no lo contemple o que lo niegue".
"El futuro es ilusionante", ha insistido la presidenta del seguro, que ha dicho que "sería absurdo que, por nuestra parte, la actitud fuese darle la espalda, o recibirlo de perfil".