En la jornada de ayer, la mera noticia de la continuidad de las negociaciones entre Grecia y la troika bastó para que Wall Street maquillara algo sus pérdidas. En Europa, aunque se evitaron los cierres en mínimos, no se logró y se dejaron nuevamente huecos por cerrar a la baja. Nadie le pone el cascabel al gato, que no es persa sino griego. Más dilaciones, más tiempo, pero por más que se intente comprar minutos las cuentas no salen: Grecia no puede pagar.
Jornada
desigual en Europa en las que la bolsa española se llevaba la peor
parte durante buena parte de la sesión para acabar con un avance
testimonial. Los datos macro pesaron durante la sesión y en ellos
España no salía bien parada, y ello provocó avances en su prima de
riesgo y correcciones durante buena parte de la jornada hasta que la primera sesión de año para Wall Street mostraba sus avances.
Estos le llevaron a niveles claves de resistencia que no se pudieron
superar aunque los volúmenes en la sesión de hoy ya fueron más acordes
para apoyar las posibles subidas.
Los rebotes para la bolsas en general se han consolidado de forma clara tras los mínimos del pasado mes de octubre y noviembre en la mayoría de plazas. Las rentabilidades que se acumulan desde esos niveles son más que considerables y se han superado en algunos casos zonas de resistencias que han permitido superar los máximos del pasado ejercicio. La quiebra ordenada de Grecia, de la que sin embrago vuelven escucharse voces de la necesidad de un nuevo rescate, junto con las inyecciones de liquidez proporcionadas por el BCE a través de las LTRO lograron apaciguar a la eurozona y apoyándose en la mejoría de datos macroeconómicos en general para la economía americana han logrado iniciar un ciclo de mayor apetencia por el riesgo por parte de los inversores.