Sin ayudas de datos macroeconómicos las dudas en Grecia desencadenaron el primer lavado de stops ceñidos

Estaba más que previsto, comentado y en boca de todo el mundo. Estábamos a la espera de una corrección brusca, pero no por ello deja de sorprendernos cuando sucede y sobre todo de la forma en que sucede y los efectos los observamos con los titulares explícitos y en algunos casos apocalípticos que vuelven a surgir. Ayer los volúmenes fueron altos y las caídas en Europa significativas, sin embargo en EE.UU. se quedaron en apenas a la mitad. La falta de datos macroeconómicos en EE.UU. relevantes, en los que se habían apoyado recuperaciones en jornadas anteriores, unido al temor de los rumores del aplazamiento del posible acuerdo con los inversores privados sobre la quita griega bastaron para activar las ventas. Los datos macroeconómicos de China también pesaban.

El Ibex debe superar los 8.600 puntos para validar los avances

En la sesión de ayer, sin demasiados motivos por cambios de fondo, las bolsas europeas intentaron seguir el rebufo de las americanas y se anotaron avances que después seguirían manteniendo los apoyos de las mismas plazas 'yanquis' aunque éstas nuevamente volvieron a quedar situadas al cierre por debajo de los niveles clave de resistencia, que se tienen que superar de forma consistente para validar las opciones de nuevos avances.

Los bancos deben romper sus zonas de resistencia para que el Ibex ataque los 9.000 puntos

Nueva jornada ayer de consolidación para las bolsas con el tremendo problema griego de fondo. El sudoku griego sigue sin resolverse, con el tiempo agotado y con presiones por todas partes, lo cual hace temer lo peor. Pero, de momento, esto no parece pasar factura a las bolsas, que se mantienen en las zonas de los máximos del año, en un ejercicio de puro funambulismo si tenemos en cuenta aspectos técnicos de corto plazo como la sobrecompra acumulada, niveles de resistencia y volúmenes de negocio.