La tasa Tobin asestará un grave rejonazo a BME y a las gestoras

BME, el operador español de mercados, verá reducido su volumen de negociación y el patrimonio de los fondos de inversión mermará más de un 7% por la tasa Tobin

Ya no hay marcha atrás. El impuesto más temido por los mercados que grava a las transacciones financieras, conocido como tasa Tobin, se aprobará en uno de los próximos consejos de ministros, así lo ha manifestado la ministra de Hacienda, María Jesús Montero (PSOE).

La tasa Tobin grava con un 0,2% las operaciones de compraventa de acciones de empresas españolas que posean una capitalización bursátil superior a los 1.000 millones de euros, casi la mitad de las que se negocian en el Mercado Continuo, y con ella el Gobierno Sánchez prevé recaudar cerca de 850 millones de euros al año, que se dedicarán a pagar las pensiones.

La figura tributaria promovida por Pedro Sánchez ha concentrado el descontento del sector financiero y advierte de que su aprobación afectará negativamente a todos los actores del mercado: desde inversores minoristas a empresas cotizadas, pasando por las gestoras de fondos de inversión y de planes de pensiones.

Pero entre los mayores damnificados destaca el operador del mercado de valores BME debido a que el tributo reducirá su volumen de negociación, ya de por sí mermado.

La bolsa española negoció en enero 36.279 millones de euros en renta variable, el 12,4% menos que el mismo mes del año anterior y el 10,8% por debajo del dato de diciembre.

Si nos remontamos a la contratación en el conjunto de 2019 fue de 469.626 millones de euros, el 18,1% menos que el ejercicio previo, y el número de negociaciones acumuladas hasta diciembre bajó el 15,9%, hasta 37,2 millones.

Con estas cifras no es de estrañar que el presidente de BME, Antonio Zoido, considere que la tasa Tobin, además de incentivar la opacidad de los mercados, es “un disparo contra el proceso de crecimiento e innovación de las cotizadas”.

Además cree que supondrá un incremento desorbitado de los costes de transacción porque un impuesto del 0,2% supone multiplicar por 66 el coste de transacción que se aplica en el mercado español.

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Menor patrimonio en planes y fondos

Pero no es el único que critica la tasa. También el presidente de Inverco, Ángel Martínez- Aldama, considera que el nuevo tributo “desincentivará la inversión en renta variable española”.

Tendrá, a su juicio, un impacto negativo en los fondos de inversión y en los planes de pensiones que inviertan en cotizadas españolas. Y puso cifras. Su entrada en vigor mermará el 7,4% el patrimonio de los fondos y el 5,6% el de los planes de pensiones en los próximos 25 años.

El eslabón más débil

Otros de los afectados serán los minoristas que invierten directamente en bolsa o que son partícipes de fondos de inversión. Mientras que los grandes inversores podrán esquivar el impuesto invirtiendo en otros mercados que no apliquen la tasa.

El aluvión de críticas a la tasa no cesa, pero no solo por lo que pueda ‘costar’ al sector financiero, sino porque muchos consideran que no logrará el objetivo que se propone de recaudar 850 millones de euros al año.

Ponen como ejemplo el caso de Francia, que tiene un gravamen similar y con el que recaudan menos de la mitad de lo que esperaban conseguir con su implantación, y el de Suecia, que después de instaurarlo y perder parte de su mercado eliminaron el tributo.

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