La división de la OPEP+ llama a otra crisis como la de primavera

La falta de acuerdo en la OPEP+ con el enfrentamiento entre Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos hace rememorar los peores momentos de la crisis del petróleo

La OPEP+, formada por los productores encuadrados dentro de la OPEP más los independientes liderados de facto por Rusia, retoma este jueves su reunión para estudiar los recortes de suministro en 2021 con el núcleo duro divido.

Las fisuras entre los miembros, principalmente las disputas entre Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, provoca que el mercado comience a descontar una nueva crisis como la ocurrida en primavera.

En esta ocasión Rusia se sale del foco y trabaja, por el momento, de la mano de Arabia Saudí, y se necesita de la más alta diplomacia para evitar que el petróleo vuelva a registrar hundimientos históricos.

Riad y Abu Dhabi separan sus discursos

La principal diferencia con la anterior crisis, que terminó con el petróleo de West Texas (la referencia en los Estados Unidos) a menos 40 dólares, es que ahora los productores enfrentados tenían, hasta la fecha, el mismo discurso.

Las disputas entre Riad y Moscú siempre las ha tenido presente la comunidad financiera y ha tenido que capear con ellas al ser las líderes de facto de los dos bloques de productores, pero las discrepancias con Abu Dhabi distorsionan el discurso de la OPEP.

Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos han sido aliados incondicionales hasta este momento, pero la disputa ha surgido a raíz de que Abu Dhabi quiera llevar a cabo una política petrolera más independiente.

Las opacas comunicaciones de Oriente Medio

Este país es el que más fuerza tiene dentro de los Emiratos y considera que tiene peso suficiente para responder al discurso de Arabia Saudí y posicionarse como la otra gran referencia dentro de la OPEP.

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Bloomberg informa que los más altos cargos de ambos actores estarían acercando posturas, aunque por la opacidad de las comunicaciones en Oriente Medio es difícil calibrar la evolución de las reuniones entre ambos.

Emiratos Árabes señaló que, en caso de recortes, los países que no cumplieron estrictamente con las restricciones que ahora acaban, deberán comenzar inmediatamente los recortes como forma compensatoria.

Una petición que Arabia Saudí se habría tomado como una ofensa y a la que respondió con la dimisión de su ministro de Energía, el príncipe heredero Abdulaziz bin Salmán, a la copresidencia de uno de los paneles claves de la organización. Una dimisión que no fue aceptada, según las informaciones de Bloomberg.

Las cotizaciones del crudo mantienen la calma

Aunque las cotizaciones de los diferentes barriles de petróleo cotizan a la bajada desde el inicio de la semana, el mercado aún no ha empezado a descontar el peor de los escenarios. En cambio, los expertos sí avisan ya de la situación.

“El mercado está subestimando un poco la gravedad del hecho de que la confrontación de Arabia Saudí es con uno de sus mayores aliados”, señala la cofundadora de la consultora Energy Aspects, Amrita Sen.

Las falta de cohesión entre los productores mina la confianza para 2021

“Las tensiones pueden persistir durante todo 2021, lo que generaría una tensión añadida”, comenta Sen, lo que restaría cohesión el grupo para todo el próximo curso.

“La OPEP+ a menudo genera drama y esta vez las tensiones están siendo muy altas”, comenta la estratega jefe de materias primas de RBC, Helima Croft, aunque creer que se salvarán las apariencias con algún tipo de acuerdo para el corto plazo.

Pese a ello, coincide con el análisis de presión para el 2021 “pues no es un buen augurio la falta de cohesión colectiva”.

Dos escenarios enfrentados

A nivel global, las posturas se enfrentan entre aquellos que apuestan por mantener los recortes que siguen vigentes con una duración de, mínimo, tres meses y los que consideran que hay que bombear de nuevo a un ritmo de 1,9 millones de barriles al día.

Los actores que quieren continuar con la producción frenada se apoyan en la segunda oleada del coronavirus como freno a la movilidad y la actividad económica un mayor tiempo de lo esperado, lo que frenaría la recuperación del crecimiento.

En cambio, los países que quieren dar por concluidos los grandes recortes estiman que la llegada inminente de las vacunas es la mejor señal posible para confiar en la salida de la crisis.

Recortes de 7,7 millones de barriles durante tres meses

La decisión que más desea el mercado es que se decida mantener durante al menos los próximos tres peses. Es decir, continuar con la medida vigente desde agosto y que acaba el 32 de diciembre.

Dicha decisión se encuadró dentro de un plan por el que se pretende limitar el bombeo durante dos años y que por el momento ha dejado fuera de circulación al 10% de la oferta mundial.

Ahora entraría en vigor la tercera fase por la cual habría que retirar hasta 5,7 millones de barriles, lo que implicaría aumentar la producción hasta los 1,9 millones de barriles al día.

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