Wall Street reconquista sus máximos históricos

Los inversores se apoyan en los buenos resultados de American Express o Twitter, que calman la ansiedad por la variante delta

Wall Street Nueva York apostó por las compras en la última sesión de una semana convulsa, lo que llevó al S&P500 a anotarse una subida del 0,5 por ciento, para regresar de nuevo a la zona de máximos históricos.

Los inversores estadounidenses se apoyaron en los buenos resultados empresariales para olvidar las preocupaciones que generó en el mercado la rápida expansión de la variante delta del coronavirus.

El 87 por ciento de las compañías del S&P500 que presentaron resultados superaron las estimaciones de Wall Street. Los últimos en dar la campanada fueron Twitter y Snap, lo que llevó al tecnológico Nasdaq también a rozar sus máximos históricos.

Esta semana toda la atención de los inversores giró en torno a la lucha entre los beneficios y la variante delta.

Los beneficios de las grandes empresas estadounidenses gozan de buena salud

Pero el mercado se quedó muy tranquilo tras comprobar cómo los beneficios de las grandes compañías siguen gozando de buena salud.

Un caso muy relevante es del American Express, que se disparó este viernes más de un 5 por ciento tras reportar unos ingresos que superaron de largo las estimaciones de los analistas.

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Las buenas cifras de la multinacional de tarjetas de crédito son importantes, porque no muestran solo la solidez de su cuenta de resultados. Reflejan al mismo tiempo que el consumo en los Estados Unidos marcha viento en popa.

Los buenos datos macro impulsan la recuperación del mercado

Por si fuera poco, los buenos datos macroeconómicos que se conocieron en Nueva York impulsaron la recuperación del mercado.

Así, el índice de actividad en el sector industrial (PMI) arrojó una lectura de 63,1 puntos, frente a los 62 puntos que esperaba el consenso de analistas.

El único lunar lo puso su homólogo del sector servicios, que sí salió por debajo de lo que esperaba el mercado.

Pero la prueba de que el mercado se movía en aguas mucho más tranquilas la ofrecieron los bonos. La rentabilidad de la deuda estadounidense a diez años permanecía muy estable en el 1,28 por ciento. Los inversores no están buscando refugios.

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