La digitalización podría elevar en 350.000 millones el beneficio de la banca
La correcta digitalización del negocio bancario podría elevar el beneficio del sector en torno a 350.000 millones de dólares (unos[…]
La correcta digitalización del negocio bancario podría elevar el beneficio del sector en torno a 350.000 millones de dólares (unos 297.000 millones de euros) en tres o cinco años, según el Informe Anual sobre la Banca Global 2017 publicado hoy por la consultora McKinsey.
Pese a que el sector financiero mundial ya da señales de recuperación en cuanto a niveles de capital, liquidez y gastos, la actividad global de este sector continúa "deslucida", en parte debido a los estrechos márgenes en que se mueven sus indicadores de rentabilidad.
Como ejemplo, el informe cita la rentabilidad sobre recursos propios (ROE), que se sitúa entre el 8 % y el 10 %, lo que coincide con el coste de capital del negocio financiero.
El sector se enfrenta, además, a la aceleración de la amenaza digital, que plantean tanto los nuevos competidores digitales (los gigantes como Amazon, Google o Alibaba) como la rápida y generalizada adopción del uso de estos canales por parte de los clientes.
Si no se controla, explica McKinsey, esta amenaza puede reducir aún más el ROE, hasta un 5,2 % en 2025.
Para contrarrestar esta amenaza, las entidades tienen que desplegar todas las herramientas digitales disponibles e industrializar sus operaciones a fin de aumentar sus ingresos, mejorar el uso del capital y reducir los costes.
McKinsey calcula que una digitalización total, combinada con una significativa mejora de las habilidades en márketing digital y análisis podría añadir 350.000 millones de dólares a la última línea de la cuenta de resultados, es decir, al beneficio, en los próximos 3 a 5 años.
En segundo lugar, el ecosistema digital característico de la economía integrada que está emergiendo ahora es toda una oportunidad de crecimiento para las entidades si logran competir de forma efectiva con los citados gigantes como Amazon o Alibaba
Los bancos que logren hacerlo así podrían alcanzar un ROE de entre el 9 % y el 14 % para 2025, según el informe, elaborado con datos recogidos en 90 países
Hoy en día, la banca se enfrenta "a los cuatro jinetes de la e-apocalipsis", que son la desintermediación de la clientela, la desagregación de sus servicios, la mercantilización de sus productos y la invisibilidad, de forma que los clientes no logran conectar con las marcas bancarias, dice el informe.
Las consecuencias son tan serias como la pérdida de la relación con los clientes o la reducción de los márgenes, principalmente en banca comercial, lo que conduce a un crecimiento lento ya a una menor rentabilidad.
Globalmente, el margen de ganancias se redujo aproximadamente un 4 % entre 2014 y 2016, lo que disminuyó el ROE un 1,5 puntos porcentuales
Por todo esto, el informe considera imprescindible que el sector bancario acometa una completa transformación digital a escala global, no solo para recuperar beneficios sino también porque eso le dará "el derecho de participar en la siguiente fase" de la banca digital.
Y para lograr estos objetivos, la consultora recomienda "crear una organización ágil que sea a la vez estable (resistente, confiable y eficiente) y dinámica (rápida, ágil y adaptable).
Sin embargo, aunque llevar a cabo esta transformación digital integral es esencial para preparar al banco para un mundo digital y basado en datos que mejore los resultados, puede no ser suficiente para evitar la amenaza de las principales compañías de plataformas o para lograr una economía sostenible, dice McKinsey.
Eso puede requerir que los bancos aprendan a competir efectivamente en la economía del ecosistema más allá de la banca, y para muchos bancos, las oportunidades de crecimiento más atractivas se encontrarán en el desarrollo de una estrategia exitosa de ecosistemas.