La CE pide dar más poder para los supervisores financieros de la UE
La Comisión Europea (CE) presentó hoy propuestas para reforzar el poder de las agencias comunitarias de supervisión de los mercados[…]
La Comisión Europea (CE) presentó hoy propuestas para reforzar el poder de las agencias comunitarias de supervisión de los mercados financieros, que fijarían prioridades, vigilarían la actuación de los reguladores nacionales y asumirían la supervisión directa de ciertos sectores.
Además, Bruselas propone modificar su sistema de financiación, de modo que la contribución del 60 % del total que hoy asumen las autoridades nacionales sea sustituida progresivamente por fondos de la industria financiera, mientras que el 40 % restante seguiría aportándolo la Unión Europea (UE).
Las medidas anunciadas hoy por el vicepresidente del Ejecutivo comunitario para el Euro, Valdis Dombrovskis, afectan a la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), la Autoridad Bancaria Europea (EBA) y la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones (EIOPA).
El objetivo es reforzar la coordinación entre estas agencias, creadas en 2010 al calor de la crisis financiera para vigilar a los bancos, fondos de inversión o aseguradoras de la UE, y los reguladores nacionales, como la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) española.
Bruselas propone, por un lado, que las agencias comunitarias fijen las prioridades de supervisión para todos los reguladores de la UE y que "verifiquen" que estas se aplican.
Asimismo, vigilarían las prácticas nacionales a la hora de permitir que bancos, gestores de fondos, firmas de inversión u otras entidades deleguen o subcontraten ciertas de sus funciones en países de fuera de la UE.
Esto les daría un mayor peso para decidir en relación con terceros países, algo que ha cobrado especial relevancia en vísperas de la salida de Reino Unido de la UE, según admitió Dombrovskis.
"Enfatizamos la necesidad de que haya convergencia en la supervisión, para asegurar que hay un enfoque consistente en toda la UE y no una carrera para atraer a las empresas de Londres", dijo.
Bruselas teme que los países pugnen por el negocio de la City londinense rebajando sus estándares de supervisión.
Por otra parte, la CE propone ampliar el número de sectores que son vigilados directamente por la ESMA.
En concreto, aboga por que esa agencia con sede en París se encargue de autorizar y supervisar los indicadores de la UE que se utilizan para fijar el precio de los productos financieros o medir el rendimiento de los fondos.
Asimismo, asumiría la autorización de los folletos -información destinada a inversores que van a adquirir un cierto producto- elaborados según las normas de la UE.
La ESMA también autorizaría los fondos de inversión que llevan sello de la UE y tendría un "papel más importante" a la hora de coordinar las investigaciones sobre casos de abuso de mercado, cuando haya "sospechas bien fundadas" de que ciertas acciones puedan afectar a la integridad o estabilidad de los mercados financieros europeos.
"Hoy casi no hay supervisión a nivel europeo de los mercados de capitales", dijo Dombrovskis, quien subrayó que solo se han seleccionado para supervisión directa aquellos sectores donde las empresas operan a través de las fronteras.
Para el comisario se trata un "paso modesto" hacia la creación en el futuro de un supervisor único de los mercados de capitales de la UE.
Más allá de las competencias, la CE propone que sea la industria la que financie las agencias, de modo que cada sector sufrague las actividades relacionadas con él y cada entidad pague según su tamaño.
Bruselas no tiene una estimación de cuánto deberían contribuir las entidades, pero considera que "no necesariamente" supondría un aumento de la carga, puesto que las autoridades nacionales, financiadas en su mayoría por la industria, dejarían de contribuir.
Las propuestas tienen ahora que ser debatidas y aprobadas por la Eurocámara y el Consejo (los países).
Por último, la CE no se ha pronunciado sobre el futuro de la EBA, que deberá salir de Londres tras el "brexit", pero ha revelado que la consulta pública realizada entre el sector ha mostrado que no hay apoyo para fusionarla con la EIOPA, que está en Fráncfort.
Dombrovskis no opinó sobre si esto reduce las posibilidades de la ciudad alemana, una de las favoritas en la carrera para hacerse con la agencia.
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