Cinco valores para generar rentas
Mark Peden, cogestor del Kames Global Equity Income Fund de Kames Capital, repasa algunos de los valores que han generado[…]
Mark Peden, cogestor del Kames Global Equity Income Fund de Kames Capital, repasa algunos de los valores que han generado de forma consistente buenas rentabilidades para el fondo desde su lanzamiento, hace cinco años.
En primer lugar, Peden destaca la multinacional estadounidense de productos para el hogar Johnson & Johnson. «J&J es un auténtico aristócrata del dividendo que encarna muchos de los atributos que buscamos en un valor. La empresa lleva funcionando más de cien años, opera en sesenta países, cuenta con una marca fuerte, productos excelentes y una sólida distribución. Registra un flujo de caja tremendamente positivo y tiende a distribuir la liquidez adicional entre sus accionistas», apunta Peden. «Además, J&J es una auténtica fuerza positiva que fabrica desde productos cotidianos que nos hacen la vida más fácil, como aceite corporal para bebés o tiritas, hasta fármacos de última generación en especialidades como la inmunología, la neurociencia o la oncología».
El segundo favorito de Peden es otra empresa estadounidense, Lockheed Martin, conocida por su buena posición en el sector aeroespacial y en el de defensa. «Ningún gobierno le confía sus equipos de defensa o su programa espacial al proveedor más barato porque el riesgo es demasiado grande. Lockheed es la primera opción para todo el mundo porque sus contratos, la inversión acumulada en I D, su experiencia, las patentes y el ejército de ingenieros con el que cuenta le otorgan una posición de mercado insuperable». El gestor también señala que el dividendo de Lockheed lleva catorce años consecutivos aumentando a un ritmo del 10% anual y, por si fuese poco, la empresa ha llevado a cabo un agresivo programa de recompra de acciones, por lo que prácticamente todo el flujo de caja libre se ha distribuido entre los accionistas. Por último, Peden recuerda que el gobierno de EE. UU. concentra más del 70% de las ventas de Lockheed. «Si aceptamos que la solvencia de crédito de una empresa realmente depende de las empresas a las que sirve, es fantástico tener como cliente al gobierno de EE. UU.».
El tercer valor por el que se decanta el gestor es el banco comercial sueco Swedbank. «Hay demasiados bancos que se han pasado los últimos diez años alejándose del núcleo de su negocio, apalancándose, perdiendo el control de sus costes y llevando al límite sus ratios de capital. Swedbank no es uno de ellos. Se trata de un banco muy bien gestionado que se centra en su negocio básico y en su mercado tradicional. La entidad registra una elevada rentabilidad de los recursos propios (RoE), un rentabilidad por dividendo cercana al 6%, unos costes de crédito inusualmente bajos y está muy bien capitalizada. La fortaleza de su posición financiera es tal que su política de dividendos prevé distribuir el 75% de sus beneficios anuales entre sus accionistas».
En cuarto lugar, Peden señala al gigante taiwanés de los semiconductores TSMC, líder mundial en su sector que ha duplicado su dividendo en los últimos cinco años. «Los semiconductores son el cerebro y la memoria de muchísimas máquinas, por lo que no hay margen para el error. TSMC puede fabricar volúmenes más elevados con mayor precisión y un menor tamaño que la competencia. En un sector en el que la miniaturización resulta clave, su capacidad para fabricar productos más pequeños que la competencia es un factor diferenciador. Algunos de sus productos miden tan solo cinco milmillonésimas partes de un metro; por eso es uno de los principales proveedores de Apple».
Por último, Peden menciona a la constructora japonesa Daito Trust, probablemente el menos conocido de sus valores favoritos. «La mayoría de la gente conoce las grandes exportadoras niponas como Toyota o Sony pero el país cuenta con magníficas empresas orientadas al mercado nacional como Daito, que construye edificios de apartamentos para alquiler», indica el gestor. «Nos gusta el modelo integrado con el que opera, ya que busca el terreno, construye el edificio, atrae a los arrendatarios y gestiona la propiedad. Además, la empresa se ha visto beneficiada últimamente por la modificación de la ley japonesa sobre sucesiones que ha mejorado enormemente la eficiencia fiscal de las propiedades para el alquiler, lo que ha supuesto un fuerte impulso para la demanda», añade. Daito se propone distribuir el 80% de sus beneficios entre sus accionistas y el año pasado lo hicieron en forma de dividendo (50%) y de recompras de acciones (30%).
Como explica Peden, estos cinco valores disfrutan de una posición de liderazgo en sus respectivos mercados, fuertes barreras de entrada, excelencia en la ejecución, crecimiento de beneficios, robustos balances y dividendos sostenibles y progresivos. «Es imposible acertar siempre pero, en nuestra experiencia, si nos centramos en aquellos valores que cumplen con estos criterios, logramos generar rentabilidades superiores a largo plazo».