Asociaciones critican que reforma de supervisores UE no protege al consumidor
La Organización de Consumidores Europea (BEUC) y la Federación Europea de Usuarios de Servicios Financieros Better Finance, criticaron hoy que[…]
La Organización de Consumidores Europea (BEUC) y la Federación Europea de Usuarios de Servicios Financieros Better Finance, criticaron hoy que las propuestas de la Comisión Europea para reformar las agencias comunitarias supervisoras de los mercados no tiene en cuenta la protección del consumidor.
La BEUC considera que la reforma presentada hoy por el Ejecutivo comunitario es "débil" y "decepcionante", y criticó que "las agencias continuarán subordinando la protección de los consumidores a las consideraciones sobre la estabilidad del sector financiero".
"Los cuerpos del Gobierno deberían vigilar las tendencias en los mercados financieros y emprender acciones cuando hay productos tóxicos y perjuicio para el consumidor. Hay poca supervisión de ello a nivel de la Unión Europea y en muchos Estados miembros", dijo en un comunicado su directora general, Monique Goyens.
Goyens llamó a dotar a las agencias de los recursos y el mandato adecuado para que puedan intervenir directamente cuando se detecten estas tendencias en varios países para proteger al consumidor.
En la misma línea, Better Finance opinó que la propuesta adolece de "falta ambición en lo que se refiere a la protección de los consumidores e inversores".
La organización criticó que la Comisión Europea (CE) no ha abordado la creación de una agencia específica la protección del consumidor o la necesidad de dotar a las agencias de un mandato y los recursos necesarios para vigilar los productos tóxicos o de riesgo.
Ambas asociaciones expresaron también su preocupación por que la Comisión proponga dar a los grupos de asesores que trabajan con estas agencias, formados en su mayoría por representantes de la industria, para cuestionar y, en última instancia, revocar las directrices propuestas por los supervisores.
La CE presentó hoy sus propuestas para reformar las agencias europeas de supervisión financiera - la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), la Autoridad Bancaria Europea (EBA) y Autoridad Europea de Seguros y Pensiones (EIOPA)- creadas en 2010, al calor de la crisis financiera, para vigilar a bancos, fondos o aseguradoras.
Bruselas propone reforzar los poderes que tienen para vigilar la actuación de los reguladores nacionales, dotarles de competencias para vigilar directamente ciertos sectores y reforzar su modo de financiación, de forma que la industria sufrague el 60 % de su presupuesto.
.