La cúpula de Pharmamar se embolsa 167 millones por el Aplidin y la lurbinectedina

La cúpula de Pharmamar llena sus arcas personales con 167 millones de euros gracias a la revalorización del valor en bolsa y el pago de dividendo provocado por la confianza en el Aplidin y la lurbinectedina

La cúpula de Pharmamar se embolsa más de 167 millones de euros en el primer semestre del año por la imponente revalorización de las acciones que dispara el valor de mercado de sus posiciones y el pago de dividendo después de 12 años de suspensión. Todo gracias a la confianza que la empresa y los inversores tienen puesta en el Aplidin para el coronavirus y la lurbinectedina para el cáncer de pulmón.

El presidente de la biofarmacéutica gallega y máximo accionista de la misma con una posición del 6,43%, José María Fernández de Sousa, ganó de enero a junio 53.142.363 euros. El valor de sus títulos en el mercado pasaron de los 51,68 millones a los 107,37 y por el dividendo ingresó 572.653 euros.

Fernández de Sousa sumó a su cartera 889.710 millones de euros adicionales, el importe de su sueldo anual, por la aprobación inicial para la comercialización de la lurbinectidina en los Estados Unidos. En caso de lograr los objetivos pactados con su socio en el país, Jazz Pharmaceutical, volvería a percibir el mismo importe.

Rosa Ortega acertó con Pharmamar

El segundo accionista de la compañía, con un circulante del 5% representativo de 11.132.464 acciones, es Rosp Corunna, el vehículo inversor de Sandra Ortega. La hija del fundador de Inditex, Amancio Ortega, decidió continuar con la apuesta lanzada por su madre, la fallecida Rosalía Mera, fundadora también de Inditex, y la jugada es redonda.

Solo hasta junio Sandra Ortega ganó 40.635.298 euros al ver cómo su participación se incrementó en más de 40 millones de euros hasta un valor actual de las acciones de 83,49 millones de euros. Por el dividendo se embolsó 445.298 euros.

La consejera de la biofarmacéutica, tercera accionista de la compañía y mujer del presidente, Montserrat Andrade Detrell, posee el 4,65% de las acciones, 10.3535,192 títulos, lo que le reporta hasta junio unas ganancias de más de 37 millones de euros, en los que se incluyen 414.127 euros por el dividendo.

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Pedro Fernández Puentes, vicepresidente de la empresa y primo de Fernández de Sousa, cierra la cúpula de Pharmamar. Como cuarto accionista de la gallega, percibió 399.878 euros en dividendos y su posición en bolsa vale ahora 74,43 millones de euros desde los 35,55 millones en los que arrancó el año. Por tanto, en los seis primeros meses de 2020 ganó cerca de 36 millones de euros.

871 millones más de capitalización

De enero a junio la capitalización bursátil de la biofarmacéutica en el Mercado Continuo se disparó en 871 millones de euros, desde los 794 millones de inicio de año hasta los 1.665 actuales.

Esto supone una revalorización de los títulos del 109,5% cuyo precio ascendió hasta los 7,48 euros desde los 3,57 euros del 2 de enero.

En las últimas sesiones Pharmamar se toma un respiro ya que los inversores están calibrando el hecho de el principal rival del Aplidin, el Remdesivir de Gilead, consiguió la aprobación de la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) para comercializarlo en adultos y adolescentes mayores de 12 años con neumonía y esta semana la Comisión Europea debe dar la aprobación definitiva.

La compañía insiste en que el Aplidin “tiene una potencia antiviral 1.000 veces superior” al Remdevisir y que están trabajando para probarlo en América Latina y los Estados Unidos. Respecto a la situación de su fármaco en Europa y su desarrollo en España, aún en fase I, Fernández de Sousa critica el hecho de que fármacos de grandes multinacionales reciban las aprobaciones “en cuatro días, mientras nosotros llevamos esperando cuarenta”.

El foco en los Estados Unidos

Mientras se resuelve la situación del Aplidin, desde la compañía insisten en que no van a cesar en su empeño, la gran vía de negocio de la empresa y su futuro, tanto empresarial como bursátil, se centra en los Estados Unidos.

“La lurbinectidina cambiará la historia de la compañía”, así de contundente se mostró el presidente de Pharmamar durante la junta de accionistas. Y es que cree en el éxito absoluto de este compuesto, que se comercializará bajo el nombre de Zepzelca, de la mano de Jazz Pharmarceutial.

La compañía podría ingresar más de 1.000 millones de euros si la comercialización y las ventas discurren según lo previsto. Recibieron ya 300 millones de dólares y optan a otros 150 tras los resultados del estudio que se conocerán a final de año. Además de 250 por hitos regulatorios y 500 por objetivos comerciales. Cifras que pueden aumentar, según indica la compañía, si el producto es válido para otras indicaciones terapéuticas.

Para cerrar el círculo en el país, Pharmamar contempla el salto a Wall Street o bien de forma directa con una operación pública de venta o comprando a una competidora que ya cotice en el Nasdaq de biotecnológicas compuesto por 207 valores.

La segunda opción, la operación corporativa, es la que coge más fuerza al aumentar la caja gracias a los ingresos proporcionados por la lurbinectedina y en la compañía tienen claro que el sitio natural de una ‘biotec’ son los Estados Unidos.

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