Sabes cómo protegerte de un fiasco en San Valentín

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En estas fechas es habitual celebrar con nuestra pareja el día de San Valentín con una escapada romántica. Un viaje breve de 2 o 3 días que nos permite alejarnos de la rutina y disfrutar de este día señalado. Sin embargo, podemos encontrarnos con alguna sorpresa que haga que nuestro viaje nos suponga algún disgusto. 

¿Qué pasa si cuando llegamos a nuestro destino no es como esperábamos?

Si cuando llegamos a nuestro destino nos encontramos con que las condiciones no son las prometidas, como la ausencia de spa, que en esa fecha el restaurante está cerrado o que no está situado donde nos indicaron, es importante que sepamos reaccionar y reclamar cuanto antes. Podemos solicitar ser reubicados en el mismo establecimiento o en otro de características similares o superiores. El hotel será el encargado de buscarnos el alojamiento alternativo. 

Si aceptamos las alternativas que nos ofrecen, esto equivale a una aceptación por nuestra parte de la situación y por tanto perderíamos el derecho a reclamar posteriormente una indemnización.

Si no se nos facilitara alternativa y no pudiéramos disfrutar de nuestra estancia, a la vuelta podemos realizar un escrito de reclamación fehaciente (burofax por ejemplo) para que nos devuelvan todo o parte del dinero, dependiendo de las circunstancias, así como una indemnización si podemos acreditar que hemos sufrido algún daño o perjuicio que se pueda cuantificar. Si hemos contratado a través de una agencia un viaje combinado, además podremos reclamarles a ellos.

¿Y si el viaje se suspende?

Si por causas ajenas a nosotros y a la agencia, como una catástrofe natural, que no se podía prever antes de la salida, nuestro viaje se suspende, la agencia no estará obligada a responder por los perjuicios que esto nos ocasione. Sin embargo, sí que tendrá obligación de prestarnos asistencia y paliar las dificultades con las que nos podamos encontrar.

Ahora bien, si había previsión de que iba a producirse este tipo de situación, por ejemplo por la existencia de partes meteorológicos o de cualquier otra naturaleza que indicaran una probabilidad alta de que se iban a producir, sí podríamos exigir a la agencia una indemnización, por haber puesto en peligro nuestra vida e integridad por falta de diligencia.

¿Y si he hecho una reserva pero me surge algo y no puedo ir?

Salvo que sea por causa de fuerza mayor, podemos resolver el contrato en cualquier momento antes de la salida, pero en ese caso deberemos pagar los gastos de gestión, los de anulación, si los hay, y una penalización del 5%, 15% o 25% del total del viaje, dependiendo de lo próximos que estemos a la fecha de inicio del viaje. Si simplemente no nos presentamos a la salida, no se nos reintegrará el dinero.

Otra posibilidad, si se trata de un viaje combinado, podremos ceder gratuitamente nuestra reserva a otra persona, si bien debemos comunicarlo a la agencia con al menos 15 días de antelación.

Sara García es abogada de Legalitas

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