Polonia y Dinamarca dan luz verde a construcción gasoducto desde Noruega

La compañía que gestiona la red de gas polaca, la estatal Gaz-System, y su homóloga danesa, Energinet, dieron hoy luz verde a la construcción de un gasoducto que conectará Polonia con los depósitos de Noruega, a través del Mar Báltico y Dinamarca.

El gasoducto, que tendrá una extensión de 900 kilómetros y se denominará Baltic Pipe, debe estar operativo para octubre de 2022.

El Baltic Pipe permitirá a Polonia diversificar su suministro de gas, que hasta ahora importa casi exclusivamente de Rusia, a la vez que dará a Noruega acceso directo a los mercados polaco y del resto de Europa Central y Oriental, y permitirá a Dinamarca obtener beneficios gracias a las tarifas de tránsito.

"Esta decisión supone un paso crucial en el largo camino para lograr la seguridad energética de Polonia", dijo hoy el ministro de Energía polaco, Krzysztof Tchórzewski, quien destacó que el futuro gasoducto "encaja además en los pilares de la política energética de la Unión Europea y cuenta con el apoyo de la Comisión Europea".

El gasoducto se une al acuerdo suscrito el pasado noviembre entre Polonia y Estados Unidos para recibir grandes cantidades anuales de gas natural licuado (LPG) estadounidense, que llegará en barcos hasta la terminal de Swinoujscie, en la costa del mar Báltico polaco.

El objetivo de Polonia es diversificar sus importaciones de este carburante antes de 2022, cuando expira el acuerdo de suministro a largo plazo con la compañía rusa Gazprom.

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