La división lusa del Santander duplica su beneficio en el primer trimestre

El Banco Santander Totta duplicó sus beneficios durante el primer trimestre, que cerró con 114,5 millones de euros de beneficio, según las cuentas anuales presentadas hoy por la entidad portuguesa.

Estos resultados de la división lusa del Santander incluyen ya la integración en el grupo del Banco Internacional de Funchal (Banif), adquirido a finales de diciembre del año pasado por 150 millones de euros.

En rueda de prensa, el presidente del Totta, António Vieira Monterio, calificó el impacto del Banif en las cuentas de "marginal" debido a que el aumento de los ingresos derivado de esta operación se vio contrarrestado por el coste.

En el capítulo de los beneficios, la compra del Banif aportó concretamente 3 millones de euros, de acuerdo con la información divulgada hoy, en la que se precisa que la plantilla se incrementó en 1.100 trabajadores y se incorporaron sus 150 oficinas como consecuencia de esta integración.

El producto bancario -equivalente a los ingresos- y su actividad en el sector de los seguros sumó 315,9 millones de euros entre enero y marzo, un 38,9 % más que el ejercicio anterior.

El margen financiero de la entidad -la diferencia entre los intereses pagados en créditos y los pagados por los depósitos- subió en este mismo período un 26,8 %, hasta 180 millones de euros.

También se incrementaron los costes operativos, que pasaron de 116 a 144 millones de euros.

El volumen de depósitos del Totta creció un 33,8 % en comparación con el mismo período de 2015, hasta 26.800 millones de euros, y el crédito subió un 28,5 %, hasta 34.000 millones de euros.

El porcentaje de crédito en riesgo aumentó cinco centésimas y se sitúa ya en el 5,76 %, mientras que el ratio de liquidez CET 1 que cumple con los requisitos de Basilea III bajó cuatro décimas, hasta el 15 %.

En declaraciones a los periodistas, el presidente del Totta anunció que estudia la posibilidad de participar en el concurso para comprar el Novo Banco, la tercera mayor entidad del país por volumen de activos y que se creó en 2014 con los activos saneados del extinto Banco Espírito Santo (BES).

"Estamos analizando la situación, pero estamos muy lejos de decir si participamos", subrayó Vieira Monteiro, quien reconoció que el Santander pretende "crecer orgánicamente" en Portugal, pero no por ello "deja de estar atento a todo lo que pasa" en el mercado nacional.

La entidad ya participó -aunque no llegó a presentar una oferta vinculante- en el proceso de venta del Novo Banco abierto en 2015, que finalmente suspendió el Gobierno y lo relanzó a principios de 2016.

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