La actividad económica lusa prolonga su desaceleración y toca mínimos de 2016

El indicador de actividad económica de Portugal, que anticipa la evolución del PIB, volvió a desacelerar su crecimiento en julio, cuando avanzó un 1,8 %, con lo que suma diez meses de bajadas y marcó mínimos de noviembre de 2016.

Según los datos publicados hoy por el Banco de Portugal, el incremento de este índice llegó al 3 % en septiembre de 2017 y desde entonces ha ido desacelerándose.

Entre junio y julio bajó una décima, hasta situarse en el 1,8 %, la tasa más baja desde el mes de noviembre de 2016.

La desaceleración de la actividad económica coincidió con una nueva frenada del indicador que mide el consumo privado, que se situó en el 1,6 %, tres décimas menos que la tasa que registró en junio.

Según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE), el PIB portugués aceleró su crecimiento y avanzó el 0,5 % en el segundo trimestre en comparación con el trimestre anterior, gracias a la demanda externa.

Respecto al mismo trimestre de 2017, el crecimiento de la economía fue del 2,3 %, dato que está en línea con las previsiones del Gobierno portugués para el cierre del año.

Después de tres años consecutivos de recesión entre 2011 y 2013 -coincidiendo con la crisis y su petición de rescate financiero-, la economía portuguesa volvió a crecer en 2014 y el año pasado registró el mayor avance desde el 2000, del 2,7 %.

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