Pharmamar tilda de “obligación moral” el éxito del Aplidin tras el impacto de las vacunas

Pharmamar deja a un lado los beneficios empresariales del Aplidin por la reducción de cota de mercado tras la llegada de las vacunas y centra el triunfo del fármaco ante los ojos de la sanidad, la población y el mercado

“Hemos hecho todo lo que podíamos y teníamos que hacer para luchar contra la pandemia” señalan fuentes de Pharmamar a finanzas.com. En una semana crítica para el Aplidin, donde podría llegar la resolución de seis países de la UE para iniciar la fase III, la biofarmacéutica mantiene intacta la confianza sobre la aprobación del fármaco, aunque es consciente de que el impacto en la cuenta de resultados es cada vez menor.

El grupo de origen gallego lleva ya un año insistiendo en que la aplidina, compuesto que forma el Aplidin y que, de inicio, estaba pensada como antitumoral, es efectiva contra el coronavirus como antiviral siendo “el fármaco más potente contra el Covid-19". 

Los argumentos de Pharmamar se basan no solo en sus estudios, sino en el apoyo recibido desde la comunidad científica: “Desde Enjuanes (responsable del CSIC en encontrar una vacuna española contra el virus) a García-Sastre (microbiólogo desarrollar de estudios con Aplidin), pasando por numerosos científicos de prestigio mundial, nos empujan a seguir adelante”. 

La cuota de mercado de reduce 

Estas declaraciones de la compañía llegan en un momento en que existen numerosas vacunas aplicándose entre la población y con los Estados incidiendo en que lograrán la inmunidad de grupo para finales de verano o la vuelta a la normalidad para Navidad. 

La Unión Europea, por ejemplo, estima que los Estados miembros tendrán vacunados, al menos con una dosis, al 70% de su población, los Estados Unidos apunta a que en Navidad el coronavirus sería marginal en el país y en otros territorios como Gibraltar o Australia la mascarilla es casi historia. 

Todo gracias a la administración de las vacunas de firmas como Pfizer, Moderna Astrazeneca, principalmente, que con sus inmunizaciones reducen la cota de mercado para Pharmamar al diluirse la necesidad imperiosa de contar con un antiviral masivo contra el virus. 

Pharmamar se defiende de las vacunas 

Una población vacunada se traduce en que un antiviral contra el coronavirus, aunque necesario como sucede en otros virus como la gripe, no sea el arma fundamental para combatir la enfermedad. 

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Respecto a este hecho, desde Pharmamar señalan que “ya se contaba con la llegada de las vacunas antes que el Aplidin y que estas irían mejorando su efectividad con el paso del tiempo, pero seguimos calificando a la aplidina como un arma clave contra el coronavirus”. 

Por ello, consideran que el éxito “no es cuestión de dinero, sino de ofrecer un producto transversal y seguir investigando tal y como nos pide la comunidad científica”. 

Impacto del Aplidin en los resultados 

Pero las investigaciones del Aplidin tienen impacto en las cuentas de resultados de Pharmamar. La compañía ha invertido seis millones de euros para ampliar sus instalaciones situadas en Colmenar Viejo, Madrid

En dicha inversión, con la que se adecuarán los laboratorios y se contratará a 90 trabajadores, se incluye la creación de la unidad de virología destinada de inicio a lograr el éxito, producción y distribución del Aplidin. 

En este sentido, la compañía matiza que la unidad de virología, aunque actualmente se dedica a este fármaco, estará destinada a la investigación y creación de medicamentos novedosos contra virus para los que no existen un medicamento eficaz. 

Los tiempos se agotan 

La ‘biotech’ pretende tener los resultados de la fase III del Aplidin para agosto y, para ello, según su propio calendario, el ensayo clínico debería arrancar este mes en la única geografía que lo ha aprobado el Reino Unido

Además, espera implementarlo en otras 11 geografías entre las que se encuentran España, Francia, Italia, Bulgaria, Argentina, México y Perú. Para lograrlo, debe ir recibiendo el visto bueno de estos países entre los que se incluye una VHP para seis Estados de la Unión Europea. 

Una VHP, siglas en inglés, es una petición de autorización de estudio de forma armonizada por la que los países implicados contestan a la vez con un tiempo medio de espera de 52 días. En el caso del Aplidin, es en esta semana cuando debería llegar la comunicación, aunque puede dilatarse hasta 90 jornadas. 

El presidente de Pharmamar, José María Fernández Sousa, en una de sus últimas intervenciones públicas, señaló que esperaban distribuir el fármaco a nivel global en septiembre por lo que los plazos se comprimen. 

La reacción del mercado 

La biofarmacéutica, según se desprende de las fuentes de finanzas.com, responde también al mercado respecto a las expectativas que los inversores tienen puestas en este fármaco. 

Los títulos de Pharmamar se dispararon cerca del 150% desde inicio de 2020 hasta el anuncio de eficacia de la vacuna de Pfizer. Es en ese momento cuando la compañía cae un 50% hasta fin de año para cerrar el ejercicio con una revalorización del 70%. 

En cambio, el inicio de año en el IBEX 35 ha sido fulgurante para el valor que lidera el selectivo con un ascenso del 40% al interpretar los inversores la necesidad de un antiviral por las nuevas olas de Covid-19 y las informaciones facilitadas por la empresa sobre los posibles inicios de fase III. 

Pero la falta de confirmaciones finales de la VHP o la aceleración en los procesos de vacunación hacen también que los inversores vuelvan a recoger beneficios. 

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