Los bancos españoles son los más resistentes de Europa a la guerra de Putin

Los bancos españoles reciben un menor castigo en bolsa por su exposición más controlada a Rusia y a la crisis energética

Los bancos españoles marcaron la diferencia y resistieron mucho mejor en bolsa que sus pares europeos tras dos semanas de guerra en Ucrania.  

En un contexto de máxima incertidumbre, la banca española exprimió a su favor la menor exposición al mercado ruso, pero también los menores riesgos asociados a la crisis energética provocada por la guerra, según los expertos consultados por finanzasl.com. 

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El parte de guerra tras dos semanas de fuerte volatilidad e intenso castigo al sector financiero refleja estas circunstancias.  

Mientras que Caixabank, Banco Santander y BBVA perdieron entre el 10 y el 14 por ciento desde el pasado 24 de febrero, sus homólogos europeos resultaron mucho peor parados, en especial las entidades alemanas y austriacas.  

En concreto, Raiffeisen Bank se dejó un 35 por ciento, Unicredit el 30 por ciento, Commerzbank el 27 por ciento, Societé Generale el 26 por ciento y Deutsche Bank el 25 por ciento.  

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Las razones que explican la resiliencia española 

Para entender la resiliencia que mostraron los bancos españoles en la contienda bélica, primero hay que analizar el punto de partida.  

“Un aspecto muy relevante es que la banca española ya resultó muy castigada en los meses pasados en relación con el resto de entidades europeas, un castigo acelerado por las preocupaciones respecto al sector inmobiliario”, dijo a finanzas.com Luis Gasca, profesor de Banca del CEF-Barcelona.  

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El solo hecho de haber soportado este castigo que no fue tan intesno en las entidades europeas antes del estallido de la guerra mejora las comparaciones. Y luego está la exposición al mercado ruso de las propias entidades y de la economía española en su conjunto.  

 “España no es una economía especialmente expuesta a Rusia en bancos”, añadió José Lizán, gestor de Rreto Magnum Sicav.  

En concreto, las entidades españolas realizan una banca más minorista, de créditos hipotecarios y al consumo. Hay mucha menos banca de inversión, lo que prácticamente elimina las posibilidades de que haya préstamos en peligro de impago con grandes corporaciones rusas.  

El hecho de que ningún banco español tenga filiales en Rusia ya es significativo, como también lo es que España represente menos del 2 por ciento de las exportaciones de la eurozona a Rusia, según datos de UBS.  

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El impacto energético 

Mientras que España tiene muy contenidas todas las vías de contagio al sector financiero provocadas por la guerra, las entidades centroeuropeas se enfrentan un problema distinto, la crisis energética.  

“La banca europea está mucho más vinculada al tema de la energía, y un ejemplo pueden ser las entidades alemanas”, dijo el profesor Gasca. Si Rusia cierra el grifo del gas y el petróleo, “Alemania se enfrentaría a un gran colapso y su economía se quedaría parada”, añadió este experto.  

Esta circunstancia repercutiría obre el negocio de los bancos, sus volúmenes de crédito y su morosidad. “Son los tipos de problemas que afrontan los bancos centroeuropeos, y que no se han visto en las entidades españoles o británicas”, dijo Gasca.  

Austria y Alemania son los países más afectados por el problema energético, pero no solo por esto sino por la posibilidad de que la energía pueda impactar en las perspectivas económicas. 

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Podría haber “impagos muy fuertes y cierres de fábricas, o más créditos impagados. Es un alto riesgo que soportan las entidades europeas respecto a las españolas, que tienen un poco más de salida gracias al gas”, dijo Gasca. España cuenta con seis o siete regasificadoras alrededor y puede ser un poco más defensiva, a juicio de este experto.   

Banco Santander y BBVA tiran del secto

Con el rebote del mercado de este miércoles propiciado por las expectativas de un alto el fuego en la guerra, los dos gigantes de la banca española salieron de mínimos y tiraron del mercado.  

En el caso de Banco Santander, la acción llegó a tocar los 2,5 euros y parecía que profundizaría ls caídas.  

Pero “al recuperar los 2,7 euros también se mete en los niveles que habíamos visto en diciembre y deja una estructura con potencial de rebote. La zona clave para tener más tranquilidad está por encima de los 3 euros”, dijo el director de análisis de la revista INVERSIÓN, Josep Codina 

Respecto a BBVA, la acción ha cerrado el hueco que dejó en las dos últimas sesiones y tiene una estructura que puede propiciar la continuidad del rebote. El nivel clave es la superación de los 5,2 euros, lo que daría un sesgo positivo para buscar los 6 euros. 

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