La deuda de Siemens Gamesa se tambalearía sin Siemens Energy

Las malas noticias para Siemens Gamesa afectan también a su deuda, una vez que S&P ha rebajado su perspectiva sobre la empresa a negativa

Si Siemens Gamesa se presentara ante un banco para pedir financiación sin ir de la mano de Siemens Energy, su perfil de crédito estaría en la línea de la alta especulación.

Esta es la conclusión que se desprende de la última actualización del informe de Standard&Poor's sobre la compañía española, que pese a mantener su calificación crediticia general como 'BBB', que indica "una capacidad adecuada para hacer frente a los compromisos financieros", lo hace gracias al apoyo de su matriz alemana.

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En su perfil de crédito independiente — que indica la solvencia de un emisor (Siemens Gamesa) "en ausencia de una intervención extraordinaria de su matriz" (Siemens Energy) —, S&P rebaja la nota de la empresa con sede en Zamudio hasta el bb-, un rating que le sitúa en la frontera de empresas con serios problemas.

El profit warning de Siemens Gamesa altera todas las previsiones

A raíz del último profit warning emitido por Siemens Gamesa, S&P señala que sus previsiones para el ebitda de la compañía durante su año fiscal 2022 pasan ahora a ser negativas, un pronóstico que contrasta con el incremento del 10 por ciento del mismo parámetro que esperaba la agencia de calificación crediticia el pasado diciembre.

De acuerdo al informe de esta semana de S&P sobre la productora de turbinas eólicas, en cambio, esta recuperación del ebitda que antes se auguraba en 2022 no llegará hasta el año fiscal de 2023, y será tan solo del 6 o el 7 por ciento, una vez las medidas impuestas para solucionar los problemas de la empresa empiecen a apoyar sus márgenes.

Este menor crecimiento del ebitda, unido al mayor gasto de capital previsto por S&P en Siemens Gamesa, resultan en un cálculo del flujo de caja operativo libre de la empresa que sea "significativamente negativo, potencialmente de más de 1.000 millones de euros durante los próximos 18-24 meses".

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Con estas cifras en la mano, por tanto, S&P rebaja el perfil crediticio independiente de la empresa a 'bb-' desde su anterior nota de 'bb+'. Un cambio que puede parecer mínimo, pero que asomaría a la cotizada del IBEX 35 al límite del riesgo a la hora de pedir financiación sin apoyos.

Por establecer analogías, de estar tocando el 7 sobre 10 que marca el bb+ y esa "capacidad adecuada para hacer frente a los compromisos financieros", Siemens Gamesa pasa a rozar el equivalente a un 6, quedando tan solo un nivel por encima del rating 'b' que implica "una mayor vulnerabilidad a condiciones empresariales, financieras y económicas adversas".

El hilo conductor entre Gamesa y Energy

"Dado que Siemens Gamesa es una filial principal de Siemens Energy, sus calificaciones dependen de las calificaciones de Siemens Energy", afirma S&P en su informe. "Por lo tanto, afirmamos nuestra calificación crediticia de emisor 'BBB' para la empresa, pero hemos revisado la perspectiva a negativa, reflejando la revisión de la perspectiva de la matriz", añade.

De esta manera, la agencia de calificación crediticia reafirma la interdependencia de los movimientos en paralelo que realizan Siemens Energy y Siemens Gamesa.

Una conexión de ida y vuelta que, al margen del veredicto negativo que otorga a Siemens Gamesa como entidad independiente, obliga a buscar el motivo de la rebaja de las perspectivas generales en la matriz, y a la vez explica la misma por culpa de la filial.

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S&P detalla en su informe sobre Siemens Energy que el control del 67,1 por ciento de la compañía alemana sobre la española se traduce en que la filial represente alrededor de un tercio de los ingresos de la matriz.

Por tanto, mientras Gamesa siga ofreciendo un rendimiento inferior al inicialmente esperado por la agencia, Energy seguirá notando el impacto en su calificación crediticia.

"La perspectiva negativa refleja nuestra opinión de que la rentabilidad de Siemens Energy se verá mermada en los próximos 12-18 meses debido a los retos operativos, la inflación de los costes y la volatilidad experimentada en su principal filial, Siemens Gamesa", concluye Standard&Poor's.

Siemens Energy tendrá que decidir el futuro de Gamesa

El cambio de perspectiva de S&P y el aviso sobre los males que atañen exclusivamente a Siemens Gamesa siguen una tendencia que ya comenzó Fitch el pasado julio, momento en que esta agencia de calificación decidió calificar como negativa la perspectiva de la empresa española, atando su futuro al de la matriz germana.

Precisamente apoyándose en este cambio de perspectiva, JP Morgan, que ya avisó de que la estructura de Siemens Gamesa y Siemens Energy es "insostenible", aseguraba que esta red de seguridad proporcionada por la matriz podría llevar a la nueva dirección a centrar sus primeras soluciones a a estabilizar sus problemas con el onshore, para más tarde arreglar su balance.

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Un saneamiento de cuentas que, a ojos de JP Morgan, supondría que la empresa obtuviera cerca de 800 millones de euros para mantenerse por debajo de su objetivo de 1x ebitda, y que podría aumentar hasta los 3.500 millones de euros si el objetivo es tener "un balance de efectivo neto saludable con suficiente efectivo para financiar las provisiones e invertir en capital circulante".

Para alcanzar esas metas, una opción que plantea el banco estadounidense es una ampliación de capital que necesitaría el apoyo de Siemens Energy y podría dar a la matriz la oportunidad de aumentar su participación.

Todas las soluciones para Siemens Gamesa pasan por Alemania, a pesar de que algunas fuentes cercanas a la compañía también consideren que desde allí llegaron parte de sus males.

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