La conexión turca con Rusia preocupa en BBVA

BBVA afronta más riesgos en Turquía. Las relaciones comerciales del país con Rusia supondrán más presión para la lira

Las acciones de BBVA entraron en beneficios anuales, tras anotarse una subida del 1 por ciento y recuperar la zona clave de los 5 euros. Los bancos españoles han probado ser los más resistentes de Europa a la guerra de Putin.

Tienen mínima exposición a Rusia y Ucrania, lo que ha premiado el mercado, y sus dividendos están más protegidos respecto a sus pares europeos. Otra cosa son los efectos indirectos.  

El problema para el banco vasco es la conexión turca con Rusia, que se ha convertido en un motivo de preocupación para el mercado.

Tras la opa para hacerse con la totalidad de Garanti, la apuesta de BBVA por Turquía es completa, lo que no deja de ser un foco de incertidumbre.

El riesgo de un deterioro macro adicional está en las mesas de análisis, lo que generaría más presiones bajistas sobre la lira turca.  

Debilidad macroeconómica de Turquía en el horizonte 

Lo cierto es que “la actual crisis geopolítica entre Rusia y Ucrania debilita aún más la macroeconomía de Turquía”, dijeron los analistas de JP Morgan.  

Rusia es un gran socio comercial para el país, lo que se refleja en el hecho de que el 10,6 de las importaciones turcas proceden del mercado ruso. Esta cifra supone el 3,4 por ciento del PIB. Sin embargo, solo alrededor del 2,5 por ciento de las exportaciones de Turquía son a Rusia.  

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Dadas las relaciones comerciales entre ambos países, la guerra tendrá un impacto negativo en el PIB de Turquía. Según calcularon en el banco estadounidense, el crecimiento este año será del 3,2 por ciento, frente al 3,4 por ciento estimado antes del conflicto.  

“Podría ser un riesgo porque cualquier vinculación indirecta pueda afectar, aunque Turquía ya ha adoptado un posicionamiento bastante neutral”, dijo a finanzas.com Darío García, analista de XTB.  

El avispero de la lira turca para BBVA 

En este caso, “no creemos que haya un riesgo país en Turquía, como sí que sabemos que lo hay desde el lado de las divisas”, argumentó García.  

De hecho, esta es la raíz del problema, la debilidad que puede infligir a la divisa el deterioro macroeconómico que traerá el conflicto.  

“Los riesgos cambiarios en Turquía siguen siendo altos: nuestro equipo de estrategia pronostica más debilidad en la lira turca debido a los bajos tipos de interés reales y al déficit en la balanza corriente”, explicaron los economistas de JP Morgan.  

Es más, estos mismos expertos esperan que la contribución de Turquía a BBVA disminuya, aun cuando el banco consiga aumentar su participación en Garanti. “Nuestras preocupaciones giran en torno a la lira y la elevada inflación”, insistían los analistas.  

De hecho, solo el 20 por ciento de los beneficios de 2022 que se generarán en Turquía están cubiertos, reiteraban las mismas fuentes. 

Opciones de rebote para BBVA 

Aunque en la sesión de este jueves los inversores están recogiendo beneficios en los bancos, aprovechando como excusa la subida de tipos de la Fed, BBVA todavía conserva sin agobios sus niveles clave de corto plazo.  

“Los 5 euros son el soporte principal que no debería perder, dado que el contexto de medio y largo plazo sigue siendo positivo para la banca”, explicó Darío García.  

A juicio de este experto, lo que parece más probable es que se mueva entre el rango de los 5,15 y los 5,3 euros por acción en el muy corto plazo. De esta forma, aguantaría “la estructura técnica de mínimos crecientes que trae desde febrero del año pasado y sería favorable para dar consistencia a la recuperación”, dijeron las fuentes consultadas.  

Es más, BBVA está aguantando por encima de los 5,2 euros, lo que deja al valor con “sesgo positivo” y opciones de ir a buscar la siguiente resistencia en los 5,8-6 euros, dijo el director de análisis de la revista INVERSION, Josep Codina.  

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