El mercado flagela a BBVA por Turquía y la ratio de capital

BBVA cotiza con fuertes caídas tras quedarse corto en la ratio de capital y reportar unas cifra en Turquía que inquietan a los analistas

Las acciones de BBVA reaccionaron con fuertes caídas a los resultados presentados este jueves por la entidad. Las fuentes consultadas por finanzas.com destacaron la fortaleza de las cifras, pero vieron debilidades en la ratio de capital y en los problemas de la inflación en Turquía.

Lo cierto es que BBVA superó las estimaciones del mercado en las principales partidas de la cuenta de resultados y ofreció unas guías de negocio optimistas de cara a 2022.

Los ingresos crecerán a doble dígito, los costes estarán por debajo de la inflación y el coste del riesgo rondará los 100 puntos básicos.

Además, el banco anunció un pay out del 44 por ciento, una tasa de remuneración a los accionistas que en Bankinter calificaron como “positiva” y que implica una rentabilidad por dividendo del 5,3 por ciento a los precios actuales.

Las dudas que genera el capital en BBVA

Para llegar a este dividendo, el mayor en una década, la condición indispensable es contar con un balance sólido. Y aquí es donde surgieron las dudas de los inversores, tras reportar BBVA una ratio CET1 “fully loaded” del 12,75 por ciento, inferior al 13,6 por ciento que esperaba el consenso de analistas.

Al final, el capital ordinario no solo supone un colchón para absorber pérdidas futuras, sino que es la base que permite a los bancos acelerar el dividendo o incrementar las recompras de acciones.

“Una pega es el dato de capital. Aunque incluye el dividendo, yo estaba esperando niveles claramente por encima del 13 por ciento”, dijo a finanzas.com Nagore Díaz, analista de Norbolsa. “Es mucho más débil de lo esperado”, coincidieron los analistas de Jefferies.

Publicidad

Es cierto que los niveles de capital inferiores a lo esperado se pueden explicar por el incremento de los activos ponderados por riesgo, un efecto que debería revertirse en el primer trimestre de ese año, dijo a finanzas.com Nuria Álvarez, analista de Renta 4 Banco.

Pero el mercado se quedó con la parte negativa, con el hecho de defraudar las previsiones. “Un nivel de 12,75 por ciento está muy bien, lo único es que al final siempre va todo contra las expectativas y no se esperaba que fuera a caer tanto”, añadió Nagore Díaz.

El avispero turco preocupa en BBVA

Tal y como se esperaba, los inversores prestaron mucha atención a la evolución en Turquía. Al fin y al cabo, la estrategia diseñada por el consejero delegado de BBVA, Onur Genç, pasa por impulsar los mercados emergentes de Turquí y México. Y de ahí la opa por la totalidad de Garanti.

El problema es que Turquía no está dando demasiadas alegrías. “Las dotaciones han evolucionado peor, y parece que parte del impacto viene de Turquía, que ha cerrado el año con un coste del riesgo un poco mayor del que tenían en objetivos”, dijo Díaz.

“El rendimiento operativo está distorsionado por las tendencias en Turquía", donde la división local "sufrió una caída material" en la fortaleza del capital, coincidió el analista de KBW Daragh Quinn.

Así lo reflejaron los principales indicadores de riesgo en el país. En concreto, el coste del riesgo aumentó hasta el 1,33 por ciento en el último trimestre del año, frente al 0,88 por ciento del trimestre anterior. Y la morosidad escaló hasta el 7,09 por ciento desde el 6,51 por ciento.

“Dados los riesgos en Turquía, mantenemos nuestra calificación de desempeño inferior”, recalcó Quinn.

La inflación en Turquía complica el panorama

Por si faltara algo, este jueves se conoció que la inflación en Turquía escaló hasta el 48,6 por ciento en enero, la mayor tasa de incremento de los precios en dos décadas.

“Me inclino más por la posibilidad de que haya afectado el dato de inflación que se ha conocido en Turquía”, dijo a finanzas.com Joaquín Robles, analista de XTB.

Está claro que “no es positivo desde el punto de vista del impacto que pueda tener en los costes. Es una situación que no la quería nadie, ya que hay una interferencia política bastante grande”, añadió Nagore Díaz.

El problema es que el presidente Erdogan está haciendo lo contrario de lo que dictan los principios económicos, pues está bajando los tipos de interés con una inflación galopante.

Al final, “a los bancos se les reduce el margen de intereses cuando justo están tratando de combatir una desaceleración del crecimiento económico porque la inflación es enorme”, recalcó Robles.

En todo caso, Díaz recordó que BBVA lleva bastantes años lidiando con la hiperinflación argentina y algo de experiencia tienen”, por lo que confió en que la entidad pueda compensar estos riesgos.

En portada

Noticias de