El mercado cuestiona con fuertes caídas la "racionalidad" de Telefónica

Telefónica pone en venta parte de la red de fibra en una operación que el mercado no entiende y que hace dudar sobre la "racionalidad estratégica" de la misma

Las acciones de Telefónica retrocedían el miércoles alrededor del 1,6 por ciento en el IBEX 35 y reaccionaron con importantes dudas a la noticia de que la compañía puso en venta una participación en su red de fibra española.

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El grupo de José María Álvarez-Pallete habría tanteado a potenciales compradores para sacar adelante esta operación, que otorga un valor a la red de fibra de 15.000 millones de euros, según Bloomberg.

Los planes de Telefónica se enmarcan en su estrategia de venta de activos para reducir el endeudamiento pero las fuentes consultadas aseguran que no se ha tomado una decisión final, con lo que el proceso podría extenderse hasta 2022.

La compañía quiere acelerar sus desinversiones. Como avanzó la firma recientemente, venderá otros 2.000 millones en activos procedentes de sus torres de telecomunicaciones en el Reino Unido.

Por estos activos, la multinacional podría obtener entre 5.000 y 7.000 millones de euros, en función del porcentaje final que logre colocar en el mercado.

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Los analistas cuestionan la racionalidad de esta venta para Telefónica

El problema es que los analistas consideran que Telefónica no tiene una necesidad urgente de vender una participación en esta filial. Además, cuestionan la racionalidad estratégica.

En opinión de Andrew Lee, experto de Goldman Sachs, “la justificación estratégica es limitada para la desinversión” más allá de una reducción de la deuda. De hecho, este experto asegura que el beneficio se basaría “casi exclusivamente” en el precio que Telefónica pueda obtener.

Por otro lado, si Telefónica sigue adelante con estos planes, es posible que no pueda beneficiarse de una mejora de calificación crediticia en su deuda, según explicaron a finanzas.com desde Bloomberg Intelligence.

En concreto, podría rebajar su ratio de apalancamiento hasta las 2,1 veces desde las 2,6 veces actuales. Pero esta circunstancia no se traduciría en una mejor nota para sus bonos.

El problema es que en transacciones similares con Vodafone o Telecom Italia, las firmas de calificación dijeron que el menor endeudamiento queda eclipsado por el mayor riesgo comercial.

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La venta de la red de fibra no es urgente para Telefónica

Otra de las cuestiones que los expertos pusieron sobre la mesa tiene que ver con los tiempos de esta operación. A juicio de Andrés Bolumburu, analista de Banco Sabadell, la venta de la red de fibra no es “tan urgente” como antes.

De hecho, este experto no cree que en el corto plazo se vaya a avanzar con esta línea.

Entre las razones que cita, Bolumburu considera que la red de fibra en España está desplegada casi por completo y no hay pendientes inversiones importantes que justifiquen la búsqueda de un socio.

Además, el experto de Banco Sabadell cree que el recorte de la deuda financiera neta hasta los 26.200 millones de euros resta urgencia a la operación.

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Posible protección ante la caída de los beneficios

El único brote verde lo identificaron los analistas de Citi. En su opinión, la venta de una participación en la red fibra podría proteger a los accionistas de la compañía ante posibles descensos de los beneficios.

"Si se confirma una venta de participación, debería ser un factor importante que mitigue la presión sobre el negocio minorista que estamos viendo y debería ser suficiente para proteger a los accionistas de las pérdidas de ganancias que se avecinan", apuntaron en Citi.

El matiz puede ser importante puesto que Telefónica afronta una recta final de año complicada. El mercado ha puesto el foco en la posible pérdida de los derechos de exclusividad por LaLiga.

Sin ir más lejos, los economistas de Barclays calcularon que esta noticia podría suponer un impacto de 2.200 millones de euros en el beneficio bruto de Telefónica.

Estas dudas presionaron a la baja sobre la cotización de la multinacional, que volvió al redil de los bajistas y está probando de nuevo el delicado soporte de los 4 euros por acción.

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