El dueño de Cristalerías Chamberí: «No me arrepiento de nada»

Un cliente, una foto, una broma y una cristalería. Puede parecer el inicio de un chiste, pero no lo es. Apenas un día después de que el nombre de su negocio reventara Twitter, el dueño de Cristalerías Chamberí está inquieto. «Sois muchos los periodistas que habéis venido», comenta a paso ligero, nada más salir de la tienda. Aunque prefiere no hablar, antes de irse deja una justificación: «Yo no tengo que rebajar nada, porque no he hecho nada. Es una tontería que se ha ido de madre».

Nada más cruzar el umbral de la puerta, todo está en calma. Un timbre suena y el hijo del propietario sale al mostrador. «¿Qué desean?», pregunta con amabilidad. No le sorprende el motivo de la visita, pues el goteo de reporteros no ha dejado de cesar en toda la jornada. «A la tienda podéis sacarle fotos, pero a nosotros mejor no, tampoco queremos alimentar más el asunto».

Situada en la calle de la Santísima Trinidad, son muchos los curiosos que se han dejado ver a lo largo de la mañana. «Han venido algunos solo para hacerse un selfie delante del escaparate», comenta, con la esperanza de que la situación se enfríe.

Interior del establecimiento
Interior del establecimiento- MAYA BALANYA

A pesar de que dice «haber contado todo lo que tenía que contar», no tiene reparo en volver a relatar su visión de los acontecimientos: «Cuando mi padre le hizo la broma, el cliente se fue, pero sin indignarse ni nada». Lo que en ese momento no sabían en Cristalerías Chamberí es que Twitter iba a ser el lugar donde el 'afectado' volcase toda su ira. Con este mensaje («Voy a una tienda para enmarcar esta foto. El subnormal del dependiente me pregunta si no hay Champions. Me he ido»), iniciaba el tuitero @JuanesPREMIER una guerra sin cuartel, con la cristalería como telón de fondo, entre seguidores del Atlético y del Real Madrid.

Pasadas unas horas, el mismo usuario colgaba otro tuit con el nombre del establecimiento y la dirección. «No entendemos porque lo hizo, pero tampoco queremos pensarlo más. Conocemos a él y a su familia y la relación siempre ha sido cordial», apunta el hijo. Una vez lanzadas las dos publicaciones, la mecha de la polémica prendió tan rápido que en apenas unas horas el nombre del comercio se convirtió en Trending topic mundial.

Cuestionado acerca de si Cristalerías Chamberí tomará medidas legales, el hijo del propietario contesta en sentido negativo: «Solo queremos que pasen los días y esto vaya pasando»; aunque señala que «en el caso de que algún descerebrado venga y haga una pintada o rompa el cristal ya veríamos...».

A pesar de saltar al primer plano mediático, por ahora, no parece que el volumen de facturación haya hecho lo propio. «Tampoco es que hayan entrado más clientes que otros días. Algunos han venido a encargar, otros a recoger... pero nada fuera de lo habitual; seguimos trabajando como hasta ahora», sentencia el hijo. Ese 'hasta ahora' resultan ser cerca de 30 años, el tiempo que lleva la tienda, «de esas de las de toda la vida», asegura un vecino.

Más información

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.