Las razones que explican el éxito del 'compre ahora, pague después'

La fórmula de 'compre ahora y pague después' da el salto a gigantes financieros como el Banco Santander

¿Qué ha visto un gigante financiero como Banco Santander se lance a competir en la exitosa fórmula “compre ahora y pague después”?

Potencial, mucho potencial. Por poner un ejemplo, se trata de una tendencia al alza en los Estados Unidos. Según calcula la empresa de pagos Worldpay (y recoge Fitch Ratings), el volumen de pagos en comercio electrónico en el país realizados a través de BNPL (buy now, pay later) creció a 19.000 millones de dólares en el año de la pandemia. La cifra es más del doble que la registrada en 2019, cuando el volumen fue de unos 9.500 millones de dólares.

En 2021, representaron 150.000 millones de dólares a nivel global, el 3 por ciento del comercio electrónico en todo el mundo.

Según Santiago Casanova, socio de la práctica de servicios financieros de Bain & Company, comenta que “en España, apenas un 2 por ciento del gasto en e-commerce se financia, pero la entrada de nuevos jugadores, como Klarna o Sezzle, y el desarrollo de otros ya presentes, como Aplázame (o la irrupción de Banco Santander), nos acercará rápidamente a cifras de doble dígito, como ya sucede en países del centro y norte de Europa”.

En el Reino Unido, un mercado parecido al español, utilizaron este servicio 10,1 millones de personas el año pasado.

¿Cómo funciona?

Se trata de un híbrido de la financiación al consumo, pero con tarjetas de débito, como destaca Roger De'Ath, responsable de Truelayer, una plataforma de servicios de banca abierta especializada en pagos digitales. “Está haciendo con las tarjetas de crédito, lo que los pagos a través de banca abierta están haciendo ahora con las tarjetas de débito”.

El funcionamiento es muy sencillo y muy cómodo, destaca Javier Mezcua, redactor de finanzas de HelpMyCash. El cliente accede a la posibilidad de financiar las compras “durante el proceso de compra por Internet”.

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Solo hay que seleccionar este método de pago y seguir los pasos que se indican, pero no hace falta registrarse en las plataformas. Esto es debido a que las plataformas como Klarna y Scalapay, que operan en España, tienen acuerdos con comercios. El consumidor en el momento que va realizar el pago se le ofrecerá la posibilidad de realizar la operación en varios plazos sin intereses.

La primera cuota se abonará en el momento de la compra, mientras que las restantes tendrán pagos mensuales.

El importe de las compras aplazable puede ir desde apenas 40 euros a miles de euros (dependiendo del establecimiento con el que se haya llegado el acuerdo.

Además, a pesar de que ofrecen financiación en las compras no generan intereses, ya que en las plataformas mencionadas no aplican ningún cargo, ni siquiera por gestión de la operación, que elevaría el TAE. Por lo tanto, se puede decir que tiene TAE cero por ciento.

¿Quiénes apuestan por esta modalidad?

Las personas acostumbradas a comprar por Internet, que se ven seducidas por la posibilidad de pagar sus compras en varias cuotas, sin tener que hacer un gran desembolso inicial y, en muchos casos, sin intereses, son el público objetivo, explica Mezcua.

Además, como consecuencia de ser nativos digitales, estos consumidores valoran que estas plataformas de pago “se integran sin esfuerzo en otras aplicaciones que utilizan”, recalca De´Ath.

También se benefician los comercios que ofrecen esta modalidad de pago, ya que pueden atraer a más clientes, incentivar el consumo y, además, “conseguir que estos gasten más dinero y compren productos más caros al poder pagar en varias cuotas mensuales”, destaca Mezcua. 

No obstante, tanta facilidad también tiene sus peligros, ya que puede provocar que el cliente acabe gastando más dinero del que tenía pensado, pues para acceder a estas ofertas de financiación, en ocasiones, “hay que gastar un importe mínimo, lo que puede provocar que se acabe comprando más de la cuenta”, advierte el experto en finanzas de HelpMyCash.com.

Diferentes a las tarjetas de crédito

Numerosas entidades financieras, a través de sus tarjetas de crédito, o las tarjetas de comercios, como El Corte Inglés, Inditex o Mango, cuentan con servicios parecidos.

En estos casos, sí que se aplican un TAE a través de una comisión de gestión fija, que puede ir desde los 4 euros hasta los 10 euros dependiendo del importe de la compra, lo que elevaría el TAE al 9,01 por ciento en el primero de los casos.

Mismo procedimiento utiliza la financiera de El Corte Inglés, uno de los establecimientos que lleva años haciéndolo. El comercio permite el pago aplazado de compras a partir de 75 euros y una TAE que va desde el 3 por ciento hasta el 15 por ciento.

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