Cuánto ahorrar según mi sueldo

Elizabeth Warren es la creadora de la regla que permite administrar correctamente el sueldo. Seguir sus normas ayudará a ahorrar con fuerza

Ahorrar una pequeña cantidad a final de mes puede ser una tarea muy complicada para las personas no acostumbradas a planificar su economía doméstica. Y sin embargo, hay un factor denominador común que todo el mundo puede aplicar a la hora de comenzar a economizar sus finanzas: el porcentaje del sueldo que se debería destinar al ahorro es del 20 por ciento.

Esta regla básica requerirá esfuerzos muy diferentes si se cobran 1.000 euros al mes que si cada día 31 entran en nómina 4.000 euros, pero es una medida sencilla que puede ayudar a cualquier persona a medir cuánto debe destinar a cubrir sus necesidades primarias y cuántos gastos pueden eliminarse, para así lograr sumar un colchón de ahorro a final de mes.

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Desde BBVA, por ejemplo, se destaca que una buena manera de conseguir ahorrar con este método pasa por cambiar el orden de los factores, siendo este 20 por ciento lo primero que se resta a los ingresos.

Descontando el porcentaje de ahorro mensual desde el primer momento, señala la entidad financiera, se logrará ir gastando menos mes a mes y acumulando más dinero para el futuro.

Estirar el sueldo eliminando gastos superfluos

Siguiendo este consejo de descontar el 20 por ciento de los ingresos desde el día uno del mes, una persona que cobre, por ejemplo, los 2.350 euros percibidos de media en Madrid en 2020, tendría que retirar 470 euros a su cuenta alternativa.

Se dispondría de esta manera de 1.880 euros en gastos para pasar el mes que, siguiendo con la recomendación de BBVA, debería distribuir de la siguiente forma: un 50 por ciento para gastos básicos, y un 30 por ciento para gastos prescindibles.

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En el primer 50 por ciento dedicado a gastos básicos, que en el ejemplo mencionado supondría unos 1.175 euros, entrarían pagos como el de una hipoteca o alquiler, el consumo de agua, luz, o gas, y las compras de alimentos, pero también otras partidas como el transporte al trabajo o incluso la ropa necesaria para acudir cada día a la oficina o puesto de empleo.

Con los 705 euros que conforman el 30 por ciento restante, mientras tanto, se incluirán todas las actividades de ocio o que pueden ser consideradas básicas, pero cuyo pago pueda considerarse accesorio, como puede ser ir al gimnasio o salir a cenar durante el fin de semana.

Y es que si bien estas actividades forman parte de la oferta de tiempo libre que mejoran el disfrute y la calidad de vida de las personas, hay que tener claro que puede prescindirse de ellas en cierta medida, si por ejemplo se persigue un objetivo de ahorro ambicioso.

La senadora que inventó el método

Esta regla del 50/30/20 para organizar el sueldo y conseguir ahorrar un porcentaje constante independientemente de cuánto se gane ha extendido su aplicación en los últimos años, conquistando las recomendaciones de bancos tradicionales, como es el caso mencionado de BBVA, pero también de neobancos, como Openbank.

La entidad financiera alemana asegura que al equilibrar los gastos de forma consistente en estos tres ámbitos, es más fácil ser consciente de los hábitos de gasto y decir adiós al derroche. Desde N26 se apunta al origen de esta regla, que expuso por primera vez la senadora estadounidense Elizabeth Warren en su libro All Your Worth: The Ultimate Money Plan.

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La política estadounidense y excandidata a las elecciones primarias del partido demócrata expuso su idea de un plan 50/30/20 de gastos con la idea de que las personas dispongan de fondos a mano para emergencias y ahorros para la jubilación.

De acuerdo a su perspectiva, todos los hogares deberían dar prioridad a la creación de un fondo de emergencia en caso de pérdida de empleo, gastos médicos inesperados o cualquier otro coste monetario imprevisto. Y si desafortunadamente se tuviera que utilizar este fondo de emergencia, el hogar debe centrarse en reponerlo.

Hay margen de maniobra en el presupuesto

La regla del 50/30/20 es una buena manera de estructurar los gastos de una economía familiar para saber que siempre se va a contar con un margen de emergencia para acometer gastos imprevistos, pero como se destacaba desde el inicio, claramente implicará esfuerzos diferentes en función del sueldo que se cobre.

Es importante, por tanto, destacar que la propuesta puede flexibilizarse dependiendo de si el objetivo de ahorro que se quiere fijar va más allá de simplemente contar con un depósito de emergencia, o si las circunstancias económicas hacen que el 50 por ciento de gastos primarios no sea suficiente.

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También puede ocurrir que, tras un estudio de los gastos incurridos durante varios meses, el ahorrador en cuestión considere que puede aportar una fracción mayor del presupuesto total a sus ahorros, ya sea tras recortar gastos prescindibles o porque tiene la suerte de cubrir todos sus gastos básicos sin agotar el 50 por ciento destinado a ellos.

Los presupuestos deben ser adaptables a la persona y al momento, y esta medida es una de las muchas soluciones disponibles para conseguir que la cuenta de ahorros siga creciendo año a año.

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