S&P considera un "desafío" la financiación de la energía renovable adjudicada

La agencia de calificación S&P considera que la financiación de las nuevas instalaciones renovables que se harán en España tras[…]

La agencia de calificación S&P considera que la financiación de las nuevas instalaciones renovables que se harán en España tras las subastas será un desafío, debido a la exposición comercial que tendrán las nuevas plantas, el tamaño de las inversiones y el tiempo ajustado en que deberán efectuarse.

S&P ha publicado hoy el informe "El final de los subsidios. ¿El comienzo de una nueva era para las renovables españolas?", en el que señala que en la nueva etapa que se abre para este tipo de energía en España, tras la adjudicación en subastas sin primas de 8,7 gigavatios (GW) para nuevos proyectos, el reto será encontrar el "equilibrio correcto" entre riesgo y rentabilidad.

El estudio señala que la remuneración de las nuevas renovables en España está cambiando drásticamente con el fin de los subsidios o ayudas y la exposición del sector a los precios del mercados.

Explica también que la caída en los costes de producción de las renovables y el crecimiento de su escala de producción ha llevado a los Gobiernos a pensar que pueden ser competitivas sin ayudas, por lo que se están haciendo subastas que reducen las mismas.

La agencia indica que España ha dado un "paso más allá" y ha adjudicado, en subastas celebradas en 2016 y 2017, 8,7 GW para nuevos proyectos renovables que no van a recibir ningún subsidio gubernamental.

El analista de crédito de S&P Gonzalo Cantabrana dice que, sin embargo, después de las subastas, banqueros y asesores "se están rascando la cabeza" sobre cuál puede ser el mejor enfoque para financiar "lo que se ve como una nueva era de las energías renovables".

El informe de S&P, que reconoce que las subastas de nueva potencia renovable en España se han celebrado con éxito, indica, no obstante, que el mecanismo de remuneración propuesto es mucho "más débil" que los que han visto hasta ahora en Europa.

Asimismo, señala que los nuevos proyectos renovables son proyectos comerciales expuestos a los precios del mercado y, por lo tanto, su perfil de flujo de caja "es menos predecible" y depende de la visión a largo plazo de los precios de la energía de cada participante en el mercado.

En cuanto al precio mínimo garantizado por el Gobierno en la retribución a los nuevos proyectos, S&P explica que se espera que cambie de forma continua para cada una de las plantas y, por lo tanto, sólo es válido bajo ciertos escenarios.

Además, señala que la financiación de los activos será un desafío, dada la exposición al mercado de las nuevas plantas, el tamaño de las inversiones y el tiempo en que deberán realizarse, pues los 8,7 GW de potencia adjudicada deberán estar en operación antes de enero de 2020.

Por eso, según S&P, los promotores de los proyectos necesitarán balances sólidos para financiar las nuevas renovables, debido a la volatilidad implícita que habrá en los beneficios y el limitado potencial de apalancamiento, a menos que logren firmar contratos de suministro de energía a largo plazo (PPA) sólidos con terceros.

No obstante, S&P considera que la industria de generación renovables ha entrado en una fase de mayor madurez, en que los costes disminuyen y la nueva tecnología les permite ganar escala, y que la mayor experiencia y confianza que hay en las renovables aumenta el "apetito de riesgo de los inversores".

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