El floreciente pero ahora mustio y concursado negocio que montó Jaume Roures en torno a Mediapro bajo la sombra del PSOE puede tener los meses contados. Y eso que hace tan solo una semana un juzgado de Barcelona comunicó a la empresa su decisión de levantar el concurso de acreedores que arrastraba desde junio del año pasado.