Expertos alertan del riesgo de turistificación en Madrid
Expertos consultados por Efe analizan el impacto de los pisos turísticos en la ciudad de Madrid desde el punto de[…]
Expertos consultados por Efe analizan el impacto de los pisos turísticos en la ciudad de Madrid desde el punto de vista urbanístico, sociológico y geográfico, alertando del riesgo de la turistificación.
En pleno debate sobre la normativa municipal y autonómica en la materia, el decano del Colegio de Arquitectos de Madrid, José María Ezquiaga, explica que la turistificación se produce cuando la actividad turística sobrepasa el umbral de la capacidad de carga de una zona de la ciudad, transformándola y motivando la pérdida de la identidad, los rasgos y el carácter que la hacían atractiva.
En Madrid, más de la mitad de las viviendas turísticas están situadas en el centro de la ciudad, donde se está produciendo una concentración y una tendencia a la sobreexplotación, subraya.
Los alojamientos turísticos aparecieron como un fenómeno de la economía colaborativa, pero, con el paso del tiempo, se han convertido en un nuevo formato de la oferta turística.
Además, destaca, este nuevo nicho de negocio empieza a atraer a inversores y competir con el alquiler tradicional a largo plazo que necesitan las familias y los jóvenes que acceden por primera vez a una vivienda "en condiciones de mercado razonables".
Los alquileres turísticos todavía no están regulados, mientras que el sector hotelero cuenta con una normativa "muy rigurosa" para garantizar la salubridad y la seguridad del consumidor, precisa.
El decano de los arquitectos madrileños se muestra partidario de regular esta actividad "interesante", como se ha hecho en grandes ciudades del mundo como Nueva York o París.
Se trata de determinar "quién alquila, para que pague sus impuestos, y quién se aloja, para evitar que estos pisos se conviertan en redes sumergidas en las que pueda alojarse cualquier persona sin ningún control de seguridad", indica.
El profesor emérito de la Universidad Autónoma de Madrid Julio Vinuesa sostiene que la concentración de alquileres turísticos en ámbitos urbanos muy concretos supone cambios morfológicos y de usos que afectan a los edificios residenciales, a las actividades comerciales y a la utilización del espacio urbano, al barrio y a los vecinos.
Desde su punto de vista, la turistificación suele provocar un deterioro de la calidad de vida de los residentes, que ven cómo su entorno urbano cambia, incluso estacionalmente, en atención a intereses económicos que ven en el espacio urbano la oportunidad de obtener rentas y de incrementar el precio de las viviendas y los locales.
"La concentración espacial y temporal de los alquileres turísticos pone en evidencia la prevalencia de los intereses económicos sobre la idea de la ciudad como paisaje residencial y como espacio colectivo de convivencia ciudadana", opina Vinuesa.
Destaca que la causa de este fenómeno es "un uso abusivo del espacio urbano por intereses económicos particulares" y la solución es "la intervención pública en defensa del derecho de todos a la ciudad".
El arquitecto Mauro Gil-Fournier, miembro de la plataforma abierta Vivero de Iniciativas Ciudadanas (VIC), apunta que las aplicaciones de intercambio y alquiler de habitaciones funcionan como dispositivos relacionales que alteran la composición del paisaje urbano.
A su juicio, la ciudad se transforma con los cambios de oferta y demanda, los nuevos agentes inversores extranjeros que operan en el centro de la ciudad, las plataformas de defensa de los inquilinos y las nuevas empresas de gestión de estos hoteles-habitación.
"Las casas, los pisos, los edificios históricos del centro de Madrid se convierten en apartamentos que se reformulan como espacios de producción económica con habitantes que van y vienen", detalla.
Esta situación provoca "desplazamientos, desahucios, desarraigos del centro hacia las periferias de la ciudad para la conformación de un centro urbano instantáneo para ser vivido en un fin de semana", agrega.
El geógrafo Agustín Cócola-Gant mantiene que la turistificación es "un concepto crítico y de denuncia" que se refiere a "los efectos nocivos del turismo de masas".
Según Cócola-Gant, el efecto más importante es que mucha gente está siendo expulsada de sus espacios de residencia. Hay personas que se marchan por la presión del mercado del inmobiliario, pero otras lo hacen por el ruido, por la falta de espacio público o por la falta de tiendas donde hacer la compra cotidiana.
Los pisos turísticos son "una oportunidad de beneficio para pequeños y grandes propietarios", pero la actividad tiene "unos costes sociales que hay que tener en cuenta", recalca.
Desde su perspectiva, la crisis de acceso a la vivienda, sobre todo, en alquiler, tiene mucho que ver con la expansión de los apartamentos turísticos
Otro coste social importante es la calidad de vida de los vecinos que comparten edificios con turistas. Hay problemas de convivencia y hay casos de personas que venden sus apartamentos porque no pueden dormir.
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