Estudiar un máster garantiza un empleo...pero precario
Cursar un máster, un posgrado universitario, es una garantía para la obtención de un empleo, pero los titulados, pese a[…]
Cursar un máster, un posgrado universitario, es una garantía para la obtención de un empleo, pero los titulados, pese a su gran cualificación profesional, no se libran del alto grado de precariedad laboral del mercado español. Esta es la principal conclusión del 'Barómetro de empleabilidad y empleo universitarios', que en su segunda edición encuestó a 6.738 de los 47.182 titulados en un máster en 2014 para conocer la adecuación de los estudios al empleo y las características de su inserción laboral.
El análisis indica que el 93,3% encontró trabajo en los dos años transcurridos desde su salida de la Universidad y que, además, lo logró con bastante rapidez. La mitad, después de acabar los estudios, nunca ha estado en situación de desempleo; el 50% consiguió su primer trabajo antes de seis meses; e, incluso, el 26,7%, la cuarta parte, firmó un contrato antes de tres meses. Eso sí, el máster ayudó, pero no fue decisivo. Los tres factores más valorados por sus empleadores fueron su título de grado, sus competencias específicas y la posible experiencia previa. Solo en cuarto lugar pesó el posgrado.
Los principales métodos que estos titulados emplearon para buscar trabajo, en más de la mitad de los casos, fueron los portales de empleo, la autopresentación y el contacto directo con la empresa, y los contactos personales. Sin embargo, a la hora de la verdad, lo que mejor funcionó, con un 83,6% de eficacia en la consecución de un contrato, fueron los contactos personales con el empleador, bien a través del propio interesado o de sus conocidos o familiares. También tuvieron alta eficacia la autopresentación, el autoempleo, las oposiciones y concursos, y las prácticas y becas.
No tuvieron que contentarse con cualquier empleo. El 85% explica que se trata de puestos que requieren de cualificación universitaria y que, en dos terceras partes de los casos, tienen una notable vinculación con su formación especializada. Pese a todo, un 40% piensa que podría hacer también su labor sin el máster y un 30% se ve sobrecualificado.
Pese a la gran cualificación exigida para los puestos, los empleos que lograron tienen un alto grado de precariedad. Solo el 42% son indefinidos -el 39% temporales y el 11% de becarios o prácticas- y el 18,6% son a tiempo parcial. El 61% de estos especialistas universitarios cobra menos de 1.600 euros al mes -el salario medio español es de 1.878 euros- y un 27% no llega ni a mileurista (un 8,8% cobra menos de 600 euros y un 18% menos de 1.000).
Esta dualidad -trabajo cualificado, pero precario- se refleja con claridad cuando les preguntan por el grado de satisfacción con su empleo. Ocho de cada diez están satisfechos, pero por las actividades y funciones que realizan o el ambiente laboral. En otros aspectos como el salario o la estabilidad laboral, el porcentaje de satisfacción baja hasta el 55% y el 59%, respectivamente. De hecho, uno de cada tres considera que va a tener que emigrar a otro país para desarrollar su carrera profesional, según destaca el estudio impulsado por la obra social 'La Caixa'.
«Un problema de Estado»
El presidente de la conferencia de rectores, Roberto Fernández, señaló que, pese a que la Universidad debe mejorar la estructura de sus estudios para lograr una mayor adaptación con las necesidades de las empresas, el problema de la mala calidad del empleo que logran muchos de sus titulados y máster no es culpa de la institución, «como demuestra este estudio», sino «un problema de Estado», una deficiencia del sistema económico y del mercado laboral españoles, «que requieren de profundas reformas».
Fernández se refería a que los encuestados indican que tienen un nivel de competencias algo superior al del puesto que desempeñan, que consideran que el máster ha contribuido a darles las habilidades que precisan -aprendizaje autónomo, capacidad de análisis y conocimientos especializados- y que las competencias adquiridas en la Universidad son también las más relevantes en el mercado de trabajo (resolución de problemas, adaptabilidad a nuevas situaciones y capacidad para gestionar la presión).
De hecho, la satisfacción con su curso de posgrado es media-alta (2,8 sobre 4). El 70,6% volvería a cursar el mismo máster después de conocer los resultados, el 74% lo haría en la misma universidad, y el 90% volvería a hacer otro máster. La alta valoración del máster se debe a que ha cumplido sus expectativas. Un 29,7% piensa que fue decisivo a la hora de encontrar empleo, un 15,84% considera que le permitió mejorar las condiciones de su trabajo, y un 5% cree que fue fundamental para mantener el empleo que ya tenía.