Economía y política

El impuesto a los ricos provocará una huida de capitales de fondos y sicavs

La propuesta de Podemos de subir los impuestos a ricos tendrá efectos negativos con la salida de capitales

El vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias
El vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias

El impuesto para ricos que quiere imponer Podemos provocará una huida de capitales y no cumplirá las previsiones lanzadas por su líder, Pablo Iglesias.

La riqueza ya se grava, señala Rubén Gimeno, director de estudios del REAF, dependiente del Consejo de Economistas.

En ese sentido, las grandes fortunas, que ya están sometidas al pago del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), al Impuesto sobre la Renta (IRPF) y al impuesto sobre el Patrimonio (también a partir de un millón de euros), podrían optar por trasladar sus vehículos de inversión a jurisdicciones más favorables fiscalmente.

Gimeno recuerda que salvo los inmuebles, es muy fácil trasladar sicavs o fondos de inversión a otras jurisdicciones, como puede ser Luxemburgo.

Consecuencias negativas para la economía española

El hecho de que las sicavs o fondos de inversión salieran de España hacia otros países fiscalmente más atractivo tendría un impacto en el tejido empresarial español.

De hecho, las sicavs invierten principalmente en empresas españolas, casi un tercio del total invertido es empresas nacionales, lo que representa más de 30.000 millones de euros, cuando el peso del índice español sobre los mundiales apenas representan el 2%, según los últimos datos de Inverco, la patronal que agrupa a las instituciones de inversión colectiva.

Asimismo, son generadoras de 30.000 puestos de trabajo. Eso sin contar con los fondos de inversión y planes de pensiones.

Otra consecuencia que se producirá, de aprobarse ese impuesto, es el traslado de la sede fiscal de sus empresas societarias y la pérdida de recaudación que supondría para España, ya que se tributa en el domicilio fiscal.

En ese sentido, tampoco se pondría imponer nuevos impuestos que supusieran una tributación adicional, ya que la doble imposición fiscal está prohibido dentro de la normativa europea.

Existencia del impuesto sobre el patrimonio

En España ya existe el impuesto de patrimonio que grava a partir de un millón de euros. “Se aprobó en los años 70 con objetivo censal, para saber el patrimonio que tenía cada contribuyente”, recuerda Gimeno. Pero ahora no hace falta puesto que la Agencia Tributaria controla mejor a los contribuyentes.

Otro aspecto es que está cedido a las autonomías. Estos patrimonios entre un 0,2% y un 3% , no es muy alto, puesto que según los datos apenas recaudó un 05% sobre el total en el ejercicio de 2017, último sobre el que hay datos, hasta los 1.112 millones de euros.

El IRPF es el impuesto que más recauda con el 85% sobre el total, que ascendió a 212.000 millones de euros.

Aquí se aplican una serie de excepciones a la hora de tributar, puesto que está exento de abonarlo la vivienda habitual si su valor es inferior a 300.000 euros.

Gimeno también recuerda que hay que tener en cuenta si el contribuyente está en régimen de gananciales, ya que no se aplicaría el límite de un millón de euros al repartirse entre cada cónyuge por 500.000 euros.

Sí lo notarán aquellos patrimonios que cuenten con varios inmuebles y sea un único propietario.

La propuesta de Podemos

El partido morado propone la aplicación de una tasa para ricos, que gravará con un 2% mínimo, es decir, gravará 0,02 puntos los patrimonios a partir de un millón de euros y espera recaudar 11.000 millones de euros, algo que Gimeno considera que el dato está inflado.

Además, el experto tributario señala que está bien gravar a la riqueza pero que ya se grava a través de otras figuras impositivas como el impuesto sobre bienes inmuebles, IBI, el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) y sobre el consumo, por ejemplo, el IVA-.

La propuesta pasa por dejar exenta la vivienda habitual hasta 400.000 euros y comenzar a gravar los patrimonios netos a partir del millón de euros: un 2% hasta los 10 millones; un 2,5% hasta 50 millones; el 3% hasta 100 millones y el 3,5% a partir de ese volumen. 

Pero a pesar de esas cifras ambiciosas, el impuesto solo recaudaría alrededor del 18% de lo establecido, poco más de 2.000 millones de euros, casi el doble que el impuesto sobre el patrimonio.

A lo que hay que añadir que la fiscalidad está cedida a las comunidades autonómas que pueden imponer bonificaciones. Es el caso de justo el impuesto sobre el patrimonio y la Comunidad de Madrid, que cuenta con una bonificación del 99% y sólo se paga por el 1%.

La propuesta tiene como objetivo paliar la crisis económica provocada por la pandemia, pero todavía no cuenta con el beneplácito de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

 

 

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