Videgain y Ormazabal piden apoyo para cambiar la percepción del empresario

Los presidentes de Tubacex y de Velatia, Alvaro Videgain y Javier Ormazabal, respectivamente, han reclamado apoyo para cambiar la percepción[…]

Los presidentes de Tubacex y de Velatia, Alvaro Videgain y Javier Ormazabal, respectivamente, han reclamado apoyo para cambiar la percepción social de los empresarios y han advertido de la necesidad de mejorar el sistema educativo fomentando habilidades sociales e impulsando una formación profesional orientada a la demanda de la industria.

Ambos han intervenido en una conferencia organizada por la Asociación de Directivos y Profesionales de Euskadi(Adype) y han coincidido en una visión positiva del futuro la industria vasca, si ésta insiste en la creación de productos de valor añadido, tecnológicamente avanzada y competitiva, al tiempo que han enumerado las circunstancias del entorno que condicionan su competitividad.

Videgain ha lamentado la escasez de vocaciones empresariales y ha avisado de que los emprendedores "no nacen, se hacen", pero para que surjan es necesario que "la sociedad los aprecie, los ampare y los cuide y que las instituciones los protejan, además de tener un sistema educativo que los fomente".

A su juicio, el sistema educativo "es muy flojo" y ninguna universidad española se sitúa entre las mejores internacionalmente.

Ha lamentado que en España no se prime "el mérito" y ha dicho que "ayudar a los peores para que no pierdan el ritmo o se queden apartados, no se puede hacer a costa de paralizar y penalizar a los mejores".

Ormazabal, por su parte, ha opinado que "esas carencias del sistema educativo son resolubles", ha propuesto impulsar desde la educación primaria las habilidades sociales, la capacidad de adaptarse, de resolver conflictos y de tomar decisiones, al tiempo que ha apostado por la colaboración entre la empresa, la universidad y los centros de formación profesional.

Ambos han lamentado las prácticas de algunos sindicatos y Videgain ha opinado que han sido "lo peor" para el sector porque "convertir la empresa en un campo de batalla no conduce a la generación de empleo ni de riqueza".

Ha defendido que la empresa debe ser "cosa de todos" los que están en ella y, ha indicado, "para que una empresa tenga presente y futuro requiere que haya un equilibrio entre los niveles salariales pagados y el valor añadido creado", y "no se da siempre" en las empresas vascas.

En concreto, las plantas de Tubacex de Llodio y Amurrio "pagan los salarios más altos" que cualquier otra planta similar del grupo en Austria, Estados Unidos e India.

"No propongo la rebaja de salarios, sino de ser conscientes de que en el mundo hay mucha gente que está dispuestos a trabajar más que nosotros por menos salarios", ha dicho.

Según ha avisado, en la industria, la lucha por la competitividad "nunca se acaba" y "el reto es ser capaces de fabricar productos con un valor añadido que asuman los costes laborales".

Ormabazal ha insistido en que los empresarios están "cansados" por la posición de los sindicatos porque los intereses de los representantes de los trabajadores y de la empresa "deberían estar alineados".

Sin embargo, a su juicio, Euskadi cuenta "con una cultura industrial", una buena base de educación y centros tecnológicos "que se están moviendo en la dirección adecuada" para ayudar en la modernización de las empresas, que representa "un entorno fantástico" para determinados proyectos industriales de inversión, "a pesar de las dificultades, que se van solventado".

Ha considerado que las instituciones deben apoyar los proyectos industriales que tienen futuro pero que atraviesen dificultades, si bien debe mirarse "uno a uno" y ha rechazado "alargar la agonía" de los que carecen de solución porque "genera falta de competitividad en todo el sector".

Otro "castigo" del sector vasco son los costes energéticos ya que la pasada legislatura se exigió "de manera injusta" a la industria "unos sacrificios" que le han penalizado para poder vender en el mercado exterior, ha denunciado Videgain.

Para el presidente de Tubacex, otro problema de la industria vasca "es la insuficiente generación de tecnología" porque no se ha extendido la reflexión de que "la innovación es necesaria para poder sobrevivir", con una mayor "interconexión" entre las empresas y los centros tecnológicos.

Según los datos aportados por Adype, la industria representa el 22 por ciento de la economía vasca y ha perdido 5 puntos desde 2008, si bien se encuentra cerca del 24 por ciento del peso sobre el PIB de la economía alemana y se mantiene por encima del 16 por ciento de lo que supone la industria en España.

Las metalúrgicas y de productos metálicos han sufrido más con la crisis y han pasado de tener una tercera parte del peso de la industria vasca a representar el 7 por ciento.

Por contra, en estos años han ganado peso la maquinaria de equipo, material de transporte y productos informáticos y electrónicos, que acumulan el 60 por ciento de la actividad industrial.

.

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines
¡No te decepcionaremos!

También en nuestro canal de Whatsapp