Trump y la guerra comercial: ¿Amenaza real o cuento chino?

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a utilizar su arma favorita de destrucción masiva, su cuenta de[…]

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a utilizar su arma favorita de destrucción masiva, su cuenta de Twitter, para bajar a las bolsas de la nube con un incendiario 'tuit' en el que amenazó con subir los aranceles a China por 200.000 millones de dólares. Con el acuerdo prácticamente descontado y Wall Street en máximos históricos, la primera reacción de los inversores fue la de apostar por las ventas, aunque tampoco ha habido una corrección profunda. Está por ver si estamos ante una amenaza real de que se rompa la baraja o si Trump va de farol y solo utiliza esta estrategia de presión para acelerar las negociaciones. Lo que sí está claro, y de eso se han dado cuentas las bolsas, es que lo que queda por cerrar no son solo unos flecos. Y aunque Trump dé marche atrás con sus amenazas, los inversores ya se han puesto sobre aviso. ç

Es imposible saber qué pasó por la cabeza de Donald Trump aunque según 'The New York Times', el arranque explosivo obedece a su preocupación por verse perdedor de un histórico acuerdo comercial, que como se ha visto, no estaba tan trillado como ambos países han vendido. «Las posturas entre ambos países están muchos más alejadas que lo que el mercado contemplaba, y de ahí puede venir el cambio del sentimiento inversor y las ventas en las bolsas», dice Victoria Torre, analista de SelfBank. En todo caso, los expertos coinciden en señalar que esta es una de las técnicas habituales de Trump para meter presión. Este tipo de «herramientas negociadoras» son las que suele usar para presionar y desgastar a la parte contraria, es una «estrategia muy suya y es lo que hizo con México y Canadá hasta que terminó por doblegar su voluntad y firmar el nuevo NAFTA», dice Javier Santacruz, doctor en Economía, profesor de Finanzas y cofundador de la consultora Long-Tail Partners. El problema es que Trump podría no haber medido bien los tiempos, y con el S&P500 en máximos históricos, su 'tuit' podría contribuir a acelerar las ventas. «Sabemos por experiencia que esta podría ser una de las infames tácticas de negociación de Trump, pero existe la posibilidad de que esta vez sea contraproducente», dice Jasper Lawler, analista de London Capital Group. A esto se suma, como apunta Torre, que muchos inversores han decidido seguir el dicho «sell in may and go away» debido al aumento de las incertidumbres sobre el rendimiento de la renta variable y retirar las buenas ganancias del primer trimestre. A partir de aquí, independientemente de si Trump retira o no los aranceles anunciados, se abren tres posibles escenarios, según comentan los analistas de Lombard Odier. 

1 El acuerdo, en junio

Es la alternativa más plausible, a la que en Lombard Odier otorgan una probabilidad del 60 por ciento. También se suman estos expertos a la teoría de que Trump está presionando a China y añaden que la reciente debilidad del mercado «se revertiría con relativa rapidez». En este sentido, Victoria Torre no descarta que las noticias positivas sobre la firma del acuerdo puedan apoyar la recuperación del mercado y añade que «todavía queda cierto potencial, aún más si la firma del acuerdo supone un aumento sustancial del comercio internacional». Pero tampoco se pueden descartar las ventas. La lógica dice que el acuerdo podría suponer mayores subidas, pero «las dudas sobre una extensión en los plazos y las negociaciones más duras deberían hacer el efecto contrario y probablemente veamos más ventas», apunta Sergio Ávila, analista de IG. Para los analistas de Julius Baer, el resultado más probable es que también se llegue al acuerdo, aunque entre tanto, calculan que Wall Street podría caer a corto plazo un 5 por ciento y el mercado chino más del 10 por ciento. No obstante, coinciden en que si el acuerdo se firma en las próximas semanas, las caídas se podrían «revertir rápidamente». Eso sí, tampoco hay que esperar aquí otro rally alcista como el que las bolsas traen desde diciembre, ya que como recuerda Joaquín Robles, analista de XTB, «el acuerdo ya estaba descontado, y si el mercado sube un 5 o 10 por ciento más, será por los resultados y los datos macro», apunta. 

2 El acuerdo se retrasa a finales de 2019

A este escenario le otorgan en Lombard Odier una probabilidad del 25 por ciento y supone que «la incertidumbre continuará durante meses hasta que se llegue finalmente a un compromiso antes de las elecciones de 2020». Estos expertos opinan que aquí habría mayor riesgo asociado a la debilidad del comercio y caídas adicionales en las bolsas. Sería una estrategia del tipo 'patada hacia delante', que «mantendrá a los inversores a raya y reprimirá el sentimiento», apuntan. En tal caso, «las acciones sufrirían y los productos básicos estarían sujetos a una presión generalizada bajo la amenaza de una reducción de la demanda». En este escenario de prolongada incertidumbre, los analistas de Julius Baer son algo más negativos y calculan incluso que el S&P500 pueda volver a sus niveles de 2018, en los 2.400 puntos. 

3 se rompen las conversaciones

Finalmente, hay que contemplar la posibilidad de que China o EE.UU decidan romper la baraja y terminen las negociaciones sin acuerdo, algo a lo que en Lombard Odier otorgan una probabilidad del 15 por ciento. Es el escenario más improbable y el más negativo, algo en lo que nadie pensaba hasta que Trump destapó el lunes la caja de los truenos, pero como explican estos expertos, «la reciente escalada significa que su probabilidad ha aumentado marginalmente» y es un caso a tener en cuenta.
Javier Santacruz tiene claro que no llegaremos a este extremo, pues «el camino del acuerdo es claro y su lógica inapelable», ya que para avanzar hacia el libre comercio y la globalización «se necesita una nueva estrategia de pactos bilaterales», apunta. Es lo que China inauguró en julio de 2013 recién estrenado el mandato de Xi Jinping y es lo que Trump compró nada más llegar a la Casa Blanca en noviembre de 2016. En este sentido, los analistas de Link Securities admiten que «una ruptura total de las negociaciones no interesa ni política ni económicamente a ninguna de las partes, como tampoco les interesa que las bolsas vuelvan a corregir con fuerza». El problema, como bien advierten estos expertos, es que ambas partes están «jugando con fuego» y, si la corrección iniciada el lunes va a más, con los mercados muy sobrecomprados, va a ser difícil de detener. En estas circunstancias, al mercado no le esperaría nada bueno. Es probable que «la renta variable mundial revierta todas las ganancias de este año», dicen los expertos de Lombard Odier, con la volatilidad implícita aumentando considerablemente y el «índice VIX probando potencialmente el nivel del 30 por ciento», cuando ahora mismo está rondando niveles del 17 por ciento.

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