Tipos de guerra ante el desastre de la Europa desunida
Pedro Solbes decía hace pocos días que, sin gustarle, prefería el plan de Bush de inyectar 700.000 millones de dólares[…]
Pedro Solbes decía hace pocos días que, sin gustarle, prefería el plan de Bush de inyectar 700.000 millones de dólares para evitar el colapso del sistema financiero estadounidense al no plan.
Europa, con el arrogante Sarkozy de anfitrión, ha intentado este fin de semana replicar a la otra gran potencia del mundo en busca de un acuerdo conjunto con el que tranquilizar a los inversores y, sobre todo, a los millones de ahorradores que no saben si sus ahorros están seguros o no en estos bancos claramente insolventes.
La conclusión de esta reunión a hurtadillas, de la que se ha excluido a lo más granado de la Unión Europea, es para preocuparse. Más que una respuesta conjunta, lo que han conseguido Sarkozy, Merkel y Berlusconi ha sido transmitir una inseguridad alarmante. Está claro el mensaje: que cada uno haga lo que pueda y que cada cual salve lo que esté en su mano.
Tras el paripé del sábado en París, Merkel tomó la decisión de seguir los pasos de Irlanda y garantizar los depósitos de todos los alemanes cuando apenas 24 horas antes se hablaba de elevar la cuantía del FGS hasta los 40.000. Que lo hiciera la recóndita Irlanda llamó la atención, pero importó poco, pero que lo haga la locomotora de Europa....Sobre todo cuando unos días antes la propia canciller alemana había dicho que no habría un cheque en blanco para todos los bancos.
La medida, contraria a los principios más eleménteles de la Unión Monetaria y Económica, es la mejor demostración de la desesperación y el miedo a un colapso que va a obligar a nacionalizar más bancos, como Fortis y el Hypo Real Estate.
Ante esta situación, que todo el mundo compara con la Gran Depresión de 1929 y con la Europa posterior a la II Guerra Mundial, urge tomar medidas más unánimes. Pero visto el desconcierto, lo único que nos queda es que el BCE baje los tipos de forma inmediata y de forma brusca. Si entre junio de 2003 y diciembre de 2005 tuvimos el precio del dinero en el 2%, el nivel más bajo desde 1945, parece evidente que ahora necesitamos unos tipos más cercanos a esta cifra que al 4,25% actual.
La semana pasada, el presidente de un gran banco me comentaba que "lo que separa al hombre de la barbarie es un mes sin banca". Y añadía, con prudencia, pero con memoria histórica, que tras la Gran Depresión lo que llegó fueron un par de políticos populistas -Hitler y Mussolini- que movilizaron a una población desilusionada y que poco después provocaron el segundo gran conflicto bélico mundial.