SuperMario dice adiós el día donde lo más importante será su despedida

Este jueves 24 de octubre, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, asistirá a su última reunión como[…]

Este jueves 24 de octubre, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, asistirá a su última reunión como tal, una semana antes de despedirse definitivamente de un cargo que le ha convertido en profeta no solo de su tierra sino también de la Eurozona. Amado y odiado a partes iguales, el banquero se despide tras ocho intensos años al frente del organismo. Nadie olvida que poco después de llegar al frente del BCE tuvo que hacer frente a una dura crisis en la que se jugada la ruptura del euro. Su famosa frase "y creánme será suficiente" ha pasado a los anales de la economía y de la historia.

El conjunto de medidas adoptadas por el BCE ayudó significativamente a la recuperación de la zona y restableció la confianza en un momento en que todo parecía desmoronarse. Es por todo esto por lo que Mario Draghi será recordado, recuerda Juan Ramón Casanovas, Head of Private Portfolio Management de Bank Degroof Petercam Spain.

Pero también tiene detractores, que el acusan de haber dopado en exceso el sistema con su programa de política monetaria. Su sucesora, Christine Lagarde, con un perfil mucho más político que económico, deberá proseguir con las medidas puestas en marcha que garanticen una convergencia de la inflación de la eurozona hacia el 2%.

Los analistas de Julius Baer explica que no hay grandes expectativas sobre el cambio del curso monetario, la reunión pasará a la historia como la última de la era de Mario Draghi. Es posible que la nostalgia ya pueda abrumar a muchos inversores esta semana: ¡eso fue "un momento de Mario!", señalan los expertos. De la misma opinión son los expertos de Bank of Americam, que esperan que durante su intervención se hagan preguntas acerca de los dos temas que han marcado sus últimas reuniones.

Por un lado, Draghi insistirá que todos los instrumentos permanecen sobre la mesa y que el BCE está listo para actuar. 

Los expertos de Allianz creen que durante su intervención volverá a recuperar las tres ideas que justifican su política monetaria agresiva. Por un lado, el contexto de incertidumbres política y geopolíticas sigue siendo tan de riesgo como siempre. Segundo, una actividad económica que continúa deteriorándose en la zona euro, con una fuerte contracción en la actividad manufacturera, particularmente en Alemania, que ahora se está extendiendo al sector servicios. Y, por último, esta desaceleración económica aumenta los temores de impactos negativos en la inflación, cuyas expectativas (5Y/5Y swap de inflación al 1,22% el 18 de octubre) todavía están cerca de mínimos históricos a pesar de las medidas lanzadas en septiembre.

Esta reunión del BCE ofrecerá una oportunidad para que Mario Draghi ponga en perspectiva la política monetaria del BCE y de alguna manera entregue su testamento. En particular, debe reiterar que, si bien el BCE aún conserva margen de maniobra en caso de un mayor deterioro económico o presión a la baja sobre la inflación, en particular a través de las compras de activos y sus parámetros (clave de asignación de capital, tipos de activos), el BCE no puede hacer todo solo.

Y, por otro lado, el desacuerdo público entre los miembros del Consejo de Gobierno socava la credibilidad y desafiará su sustituta, Christine Lagarde. En ese sentido, los analistas de Bank of America no esperan ninguna reacción del mercado de la reunión. El último paquete del BCE ha ganado tiempo y los inversores están esperando que Lagarde se haga cargo.

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