¿Quién hace el "rating" del "rating"?

Disparar contra el mensajero es fácil... pero en algunos casos también inevitable, sobre todo cuando llega a destiempo y, encima,[…]

Disparar contra el mensajero es fácil... pero en algunos casos también inevitable, sobre todo cuando llega a destiempo y, encima, se pone en medio. Nada que objetar a las razones del último papel de S&P, en el que avisa de una posible revisión del "rating" español. Entre otras cosas, porque lo que dice era algo ya sabido: que creceremos menos que nuestros vecinos, que nuestro déficit público se descontrola, que no se está haciendo prácticamente nada para solucionar nuestros desequilibrios... Hasta el PP podría haber firmado ese diagnóstico con gusto. Y hasta el Gobierno no tiene más remedio que reconocer que está bastante próximo a la realidad.

La cuestión es: ¿por qué ahora? Evidentemente, porque se ha abierto la veda, ha llegado la hora de avisar de un nuevo riesgo sistémico. De poner nervioso otra vez al mercado.

Parecía que teníamos superado el riesgo sistémico financiero (consistente en que se iba a hundir el sistema financiero mundial), un riesgo del que, por cierto, nada advirtieron -a tiempo- las agencias de "rating". Esta misma S&P, sin ir más lejos, emitió un informe bastante positivo sobre Lehman pocos días antes de que el gigante bancario americano se derrumbara.

Pero ahora, nos advierte de un nuevo riesgo sistémico: el de que quiebren Estados, debido, entre otras cosas, a sus esfuerzos por resolver el riesgo sistémico financiero y paliar sus nocivas consecuencias sobre el crecimiento económico. Y la posible quiebra de un pequeño emirato que ha construido su futuro sobre la arena ha abierto el camino para que se advierta sobre Grecia, España, Reino Unido... ¿Quién más entrará en la lista negra, en esta especie "corredor de la muerte" financiera que recorren países con solvencia tan dispar como Grecia y España? La deuda pública griega supone el 113 de su PIB y la española cerró 2008 por debajo del 40 por ciento (frente a una media de casi el 70 por ciento en la eurozona). Cierto es que España avanza a buen paso hacia un nivel que quizás supere el 65 por ciento el año próximo, pero el resto de nuestros socios europeos no se quedan atrás.

Pero, qué casualidad: el terremoto de Dubai y sus réplicas (en este caso más graves que el seísmo en sí) llegan justo cuando los Estados y las autoridades monetarias (básicamente el BCE) están advirtiendo al sector financiero que no habrá una segunda oportunidad, que se va a acabar la "barra libre" del dinero público a precio de saldillo, que el sector debe hacer su trabajo y ponerse las pilas... Pero ahora todo el mundo se encuentra con un nuevo malo de la película: esos Estados deficitarios que están sangrando sus arcas para resolver el problema del sector financiero. Y las agencias de "rating" (que en definitiva cobran a las entidades por las notas que les ponen: ¿se imaginan que el juez cobrara del encausado?) advierten ahora sobre este nuevo riesgo, sobre este nuevo protagonista de la crisis... cuando todos sabemos quién ha sido y sigue siendo el actor principal.

¿Han aprendido a hacer su trabajo y muestran más agilidad señalando a los Estados de la que mostraron cuando se comieron las "subprime" empaquetadas en productos a los que dieron triples Aes con alegría? ¿O cuando dijeron no estar preocupadas por Lehman justo antes de que se desplomara?

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¿O es que alguien está haciendo el "rating" del sector del "rating" para que se ponga también las pilas y éste ha decidido que la mejor defensa es un buen ataque?

Ya sé que todo esto puede sonar a "teoría de la conspiración", pero es que últimamente no me creo casi nada.

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