Para patronal es evidente que en Italia alguno quiere un conflicto con la UE
El presidente de la patronal de Italia, Confindustria, Vincenzo Boccia, afirmó hoy que en Italia "es evidente que alguno quiere[…]
El presidente de la patronal de Italia, Confindustria, Vincenzo Boccia, afirmó hoy que en Italia "es evidente que alguno quiere un enfrentamiento con la Unión Europea (UE)", después de que la Comisión Europea (CE) haya pedido a Italia un nuevo borrador de presupuestos para 2019.
Se trata de un escenario sin precedentes y se produce después de que el Ejecutivo comunitario haya confirmado que el Gobierno de Roma no tiene intención de cambiar el borrador presupuestario presentado hasta ahora, que incumple las normas comunitarias.
Boccia ha comparecido en un acto en la ciudad de Bergamo (norte) y ha criticado que el Gobierno italiano esté forzando la relación con Bruselas, al no rectificar el déficit del 2,4 % del producto interior bruto (PIB), previsto para el próximo año.
"Lo que hay que evitar es que esto se convierta en un pretexto para usar en la campaña electoral para el Parlamento Europeo, para presentar a la UE como la mala", dijo Boccia.
El presidente de la patronal advirtió además de que Italia tiene una elevada deuda pública, superior al 130 % del PIB, que sufre cuando sube la prima de riesgo, que mide el diferencial entre el bono italiano a diez años y el alemán del mismo plazo.
Después de que Bruselas haya rechazado el borrador de Italia, la prima de riesgo se ha incrementado hasta los 320 puntos básicos.
"Aquí hay una cuestión, la deuda italiana, y cuando la prima de riesgo aumenta hace daño a los italianos porque es un impuesto indirecto. Hablemos claro, seamos claros en este país", apuntó.
"El rechazo de la UE estaba previsto, es evidente que el Gobierno lo sabía", añadió.
Finalmente, pidió al Gobierno italiano que explique con detalle a los inversores cómo va a potenciar el crecimiento.
El Ejecutivo italiano, formado por el antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S) y la ultraderechista Liga, ha presentado en Bruselas unas cuentas que prevén un déficit del 2,4 % del PIB, una deuda del 130 % del PIB y un crecimiento del 1,5 %.