Paneles de Tráfico con los precios del petróleo

Que nadie vea en los "110km/h" un límite a su acelerador. En realidad, se trata de una señal indicándonos cuál[…]

Que nadie vea en los "110km/h" un límite a su acelerador. En realidad, se trata de una señal indicándonos cuál es el precio al que ha llegado el petróleo. La Dirección General de Tráfico debería informarnos sobre la evolución del crudo en los centenares de paneles que cada día vemos millones de conductores. Porque la que se nos viene encima puede ser de órdago.
 
Hasta en siete ocasiones hablaba el Banco de España en su último informe económico de enero de la ausencia de presiones inflacionistas que pudieran afectar negativamente sobre la evolución de los precios en España. Incluso, calculaba que, con el barril de Brent a 120 dólares a finales de este año, la inflación interanual podría caer hasta el 2,2% durante este ejercicio. Pero la realidad es muy tozuda: el precio del crudo se sitúa ya en los 112 dólares; el indicador adelantado avanza una inflación del 3,6% en febrero; y, sobre todo, aparecen señales de tráfico indicándonos que debemos ahorrar energía, lo que implica que el asunto se debe estar poniendo muy serio.
 
No le faltaban razones -estadísticas y coyunturales, sobre todo-, al regulador para asegurar que no existe un peligro real de inflación. Pero el propio Banco de España se sabe guardar muy bien las espaldas, al asegurar que el peligro no existe "siempre que" se cumplan determinados requisitos. Esto es, siempre que no estallasen unas revueltas populares inesperadas entre los países que producen y distribuyen un 75% del crudo mundial. Y siempre que el alza de los precios de la energía no se transmita hacia otros precios que utilizan esa materia prima (técnicamente, "efecto indirecto"; léase transportes); ni que ese aumento del coste de la energía provoque una sensación inflacionista que lleve a todos los sectores a subir sus precios de forma permanente (técnicamente "segunda vuelta"; léase, la llegada del euro en 2002).
 
Pero, ¿cómo se consigue impedir que los precios suban en España como consecuencia del aumento del Brent? Si es que: 1) el gasto de las familias españolas en productos derivados del petróleo es mayor que la media de la Unión Europea; y 2) el peso de los precios del grupo Transporte al calcular el IPC en el Instituto Nacional de Estadística (INE) no sólo es el mayor de todos, sino que ha subido del 14,5% al 14,7% en 2011, por la importancia cada vez mayor que tiene el "oro negro" en nuestra economía, supuestamente "verde" y de lo más sostenible del mundo.
 
Sostengo, como ya hice en enero, que sigue sin haber una demanda interna suficiente como para impulsar los precios. El problema es que, a pesar de lo supuestamente liberalizada que está nuestra economía, los precios no se forman por oferta y demanda, sino por otras muchas variables regulatorias, fiscales e incluso psicológicas que pueden hacer sucumbir -aún más- al país.

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