Los empresarios familiares reivindican su aportación frente a la mala imagen
Los empresarios familiares han planteado la necesidad de revertir la mala imagen que las empresas tienen en la sociedad actual[…]
Los empresarios familiares han planteado la necesidad de revertir la mala imagen que las empresas tienen en la sociedad actual y para ello apuestan por trabajar en todos los ámbitos, desde el educativo al digital, y por salir "a dar la cara" y explicar la función social y económica que desarrollan.
Así lo han puesto de manifiesto tanto el presidente del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), Francisco J. Riberas, como el presidente de Mercadona, Juan Roig, durante el vigésimo primer Congreso Nacional de la Empresa Familiar, que se celebra en València y cuya inauguración ha presidido este lunes el rey Felipe VI.
Riberas ha destacado la importancia de conseguir que la sociedad reconozca que el crecimiento de las empresas familiares es positivo y no es "a costa" de sus trabajadores "como algunas voces parecen decir".
Las empresas familiares, ha manifestado, deben ser una parte activa en el diseño y la construcción del nuevo modelo económico y social, pero hoy en España, ha añadido, la imagen de las empresas y los empresarios familiares no es positiva e incluso se ha visto dañada por la crisis económica.
En este sentido, ha anunciado que en los próximos años el IEF y sus asociaciones territoriales redoblarán sus esfuerzos para mejorar su imagen en la sociedad trabajando a todos los niveles, desde la educación en las escuelas hasta los medios de comunicación y en las redes sociales.
La percepción social del empresario ha sido abordada también por el presidente de Mercadona, Juan Roig, quien durante su conferencia sobre el "orgullo de ser empresario" ha explicado por qué la imagen de los empresarios no es buena: "No salimos a dar la cara".
"Tenemos que salir del armario, cada uno en su ámbito público" para explicar la función social y económica que desarrollan los empresarios, porque son éstos quienes crean riqueza en España, ha defendido.
En su intervención, Roig se ha referido a su empresa Mercadona, que este año registrará un aumento de ventas de entre el 5 y el 6 %, y a los errores que ha cometido, entre ellos no creer en la digitalización, si bien ha asegurado que ha rectificado y está trabajando en el proyecto de venta por internet.
Por su parte, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha defendido el importante papel que la empresa familiar desempeña en la Comunitat Valenciana, una tierra que, según ha dicho, sabe que "las fronteras siempre son un freno al progreso" y que "ha constatado que no hay atajos para la prosperidad".
Para hacer frente a desafíos actuales "es mejor estar juntos y unidos", ha defendido Puig, quien cree necesario "un nuevo marco de relaciones entre el sector público y privado" y unas Administraciones Públicas "más eficientes".
Durante la inauguración, Felipe VI ha afirmado que las empresas familiares son "una referencia económica y social" y "una verdadera guía para seguir avanzando" por los valores que representan y la confianza que aportan en un contexto en el que "hay que aprender a convivir con la incertidumbre".
En sus primeras palabras, pronunciadas en valenciano, ha asegurado que "siempre es un placer venir a València" y ha anticipado su regreso a la capital la próxima semana para presidir el acto de entrega de los Premios Rey Jaime I, y de los de la Cámara de Comercio en la Noche de la Economía Valenciana.
La imagen del empresario ha formado parte también de la encuesta interactiva realizada en tiempo real a los alrededor de 700 empresarios familiares que participan en este congreso, que ha contado también con la presencia de la ministra de Industria, Reyes Maroto.
El 49 % de los encuestados cree que la percepción social del empresario en general es negativa, frente al 43 % que la ve positiva; un porcentaje que varía en el caso de la percepción del empresario familiar, donde un 68 % cree que es positiva y un 23 % la ve negativa.
La mejora de esta percepción pasa, según los encuestados, por comunicar mejor lo que representan y su aportación (39 %); educar en valores empresariales (36 %), conseguir que se reconozca la asunción de riesgos por parte del empresariado (14 %) y mejorar la formación económico financiera de la población (11 %).
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