La Policía de Nicaragua deja ir a líder opositor tras citarle de urgencia
Managua, 22 dic (ACAN-EFE).- La Policía de Nicaragua dejó ir hoy al líder de la opositora Alianza Cívica por la[…]
Managua, 22 dic (ACAN-EFE).- La Policía de Nicaragua dejó ir hoy al líder de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, Juan Sebastián Chamorro, luego de ser citado de manera urgente, tras haber criticado al presidente Daniel Ortega, en medio de la crisis sociopolítica que vive el país.
Chamorro -quien es director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), que aglutina a prestigiosos economistas y empresarios de Nicaragua- informó que fue citado por el vencimiento de su licencia para portar un arma, la que le fue decomisada y por lo cual fue multado, aunque deberá esperar si las autoridades levantan un proceso en su contra.
La visita del líder a la Estación Policial del Distrito I de Managua se dio bajo fuerte tensión, debido a los arrestos de personas críticas del Gobierno y a los gritos de grupos oficialistas que llegaron al lugar para confrontar a empresarios que acompañaron a Chamorro.
El líder, quien había responsabilizado al Gobierno por futuras sanciones económicas de Estados Unidos, es primo del periodista Carlos Fernando Chamorro, un crítico de Ortega, quien recientemente denunció que la Policía allanó sus oficinas y decomisó sus bienes junto con los de su esposa, en Managua, sin orden judicial.
La crisis de Nicaragua dejado entre 325 y 545 muertos, 674 "presos políticos", cientos de desaparecidos, miles de heridos y decenas de miles en el exilio, según organismos humanitarios.
El Gobierno reconoce 199 muertos y 273 reos, que califica de "terroristas", "golpistas" y "delincuentes comunes".
La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) han responsabilizado al Gobierno de "más de 300 muertos", así como de ejecuciones extrajudiciales, torturas, obstrucción a la atención médica, detenciones arbitrarias, secuestros y violencia sexual, entre otras violaciones a los Derechos Humanos.
Ortega no reconoce los señalamientos y aduce que venció un intento de "golpe de Estado", pese a que la Acnudh y la CIDH han informado que no existen pruebas de dicha teoría.
Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, se iniciaron el 18 de abril pasado por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia, tras el saldo mortal de las manifestaciones.
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