La plantilla de Unipapel inicia hoy el ERTE con la esperanza de no agotarlo
Los trabajadores de Unipapel pueden desde hoy iniciar los trámites para acogerse al Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE),[…]
Los trabajadores de Unipapel pueden desde hoy iniciar los trámites para acogerse al Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), aunque tienen la esperanza de no agotar los 12 meses que la empresa ha fijado para esta medida y que antes salga un comprador para las tres plantas de esta firma.
El ERTE afecta a 316 trabajadores de las plantas de Logroño, Tres Cantos y Aduna (Guipúzcoa), ha dicho el presidente del comité de empresa en la planta logroñesa, Víctor Aldonza (USO).
Ha aclarado que no tiene constancia de que en el resto de plantas, como la de Aduna, todos los trabajadores hayan iniciado hoy el ERTE porque hay algunos pendidos pendientes de salida de almacén.
Aldonza ha detallado que la previsión inicial era que esta media afectara a 329 empleados, aunque finalmente han quedado en 316 porque los 13 restantes han cesado su actividad con la empresa de una manera voluntaria, al ver la situación de la misma.
Ha incidido que tiene la esperanza de que no se agoten los próximos doce meses sin que en este período haya un comprador de las plantas de Unipapel, aunque no se adquieran en bloque.
El pasado 26 de mayo, Unipapel solicitó la declaración de concurso de acreedores, que todavía no se ha resuelto en la vía judicial y, por lo tanto, no se ha nombrado el administrador concursal, que será el que resuelva finalmente sobre la plantilla para acogerse al FOGASA.
La propuesta inicial de la empresa era prescindir de 109 trabajadores, de las que 79 salidas se concretarían en la planta de Tres Cantos; 17 en la de Aduna y 13 en la de Logroño, y, el resto, derivarlos al ERTE.
Unipapel adeuda a la plantilla las nóminas de abril, mayo y junio, la extra de este último mes y otra paga de marzo, aunque, según los representantes de USO en el comité, en los últimos días ha habido un ingreso de unos 500 euros en la cuenta de cada trabajador.
Aldonza ha indicado que "Springwater", que en marzo de 2014 compró a Adveo la maquinaria, el capital humano, las marcas y el fondo de negocio de Unipapel, tiene una deuda de unos 22 millones de euros con proveedores (unos 6 millones) y con Adveo (unos 16 millones), que sigue siendo propietaria de los terrenos, pabellones y maquinaria, que ha sido, de nuevo, hipotecada a este fondo.
Los representantes de los trabajadores denunciaron ante la Inspección de Trabajo a "Sringwater" en marzo de 2015, un año después de adquirir Unipapel a Adveo, ya que "no tenía un plan de viabilidad y se estaban perdiendo clientes".
Según Aldonza, en el comité hay constancia de que el Ministerio de Hacienda está realizando gestiones de vigilancia de este tipo de fondos, cuya finalidad no es crear empleo.
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