La fiebre del oro
Mientras que los expertos vuelven a discrepar sobre la inminente llegada o no de la enésima corrección bursátil que nunca[…]
Mientras que los expertos vuelven a discrepar sobre la inminente llegada o no de la enésima corrección bursátil que nunca llega, hay un activo que ha conseguido poner de acuerdo a todos los analistas en este mes de septiembre: el oro.
El metal precioso está desmelenado. En los últimos días ha superado con claridad la importante resistencia de los 1.000 dólares y lo mejor, según los analistas, está por llegar. Todos tienen claro que el oro no sólo seguirá subiendo, sino que puede incluso alcanzar los 2.000 dólares por onza. La depreciación del dólar y su condición de protección tradicional frente a la inflación hacen que los expertos coincidan en apostar claramente por este metal.
Si se quiere unir a esta nueva fiebre del oro, sepa que son numerosas las posibilidades de inversión, desde los lingotes físicos a las acciones directas, aunque, sin duda, lo más recomendable es hacerlo a través de fondos de compañías que invierten en oro. Eso sí, no olvide que es un activo volátil, por lo que está dirigido especialmente a inversores con un perfil agresivo y que debe servir para diversificar carteras, por lo que no es recomendable invertir más de un 5% de su cartera en este tipo de productos.