Italia pide a Bruselas tiempo antes de las sanciones para mostrar resultados
El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, afirmó hoy que, si Bruselas decide finalmente sancionar al país por su plan presupuestario[…]
El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, afirmó hoy que, si Bruselas decide finalmente sancionar al país por su plan presupuestario para 2019, Roma pedirá tiempo antes de que se apliquen estas sanciones para demostrar que su estrategia fomenta el crecimiento y reduce la deuda.
"En el caso en el de que el Consejo de la Unión Europea acoja las recomendaciones de la Comisión, pediremos tiempos de actuación menos rígidos (para las sanciones). Este margen nos servirá para demostrar que los presupuestos producen sus efectos positivos en el crecimiento y que, gracias a eso, se reduce la deuda", afirmó Conte en una intervención en la Cámara de los Diputados.
La Comisión Europea rechazó el miércoles el borrador presupuestario de Italia para 2019 y propuso abrir un procedimiento de déficit excesivo al país por su elevada deuda pública, una medida que si se materializa podría dar lugar, en última instancia, a sanciones de entre el 0,2 % y el 0,5 % del PIB de Italia (entre 3.450 y 8.625 millones de euros, aproximadamente).
Sin embargo, la CE no puede pedir la apertura formal del procedimiento hasta recibir el respaldo del Consejo de la Unión Europea (los países).
El primer ministro italiano aseguró que el Ejecutivo enviará ahora a la Comisión las alegaciones pertinentes tras su decisión, algo para lo que tiene dos semanas, y explicará de nuevo con argumentos "detallados" el objetivo del programa presupuestario y las razones de incrementar el gasto público.
Conte señaló que Roma no ha aceptado "las recomendaciones en materia de ajuste estructural porque no son compatibles con el estado coyuntural" de la economía italiana ni con las decisiones en materia económica que quieren aplicar el Movimiento Cinco Estrellas y la Liga, "más orientadas al crecimiento y no a la austeridad".
"Confiamos en que los argumentos que proporcionaremos sean aceptados y comprendidos" por los miembros del Consejo, apuntó, al tiempo que garantizó que Italia realizará controles continuos para comprobar si se cumplen las previsiones y no se incrementan el déficit y la deuda en relación al PIB por encima de lo programado.
Las cuentas italianas para el próximo año prevén un déficit del 2,4 % del producto interior bruto (PIB) y una deuda del 130 %, unas cifras que reflejan un aumento del gasto público y que, según Roma, favorecerán un crecimiento del 1,5 %.