Italia intenta tranquilizar a EEUU sobre sus bancos al margen del G7 Finanzas
El ministro italiano de Economía y Finanzas, Pier Carlo Padoan, trató hoy de tranquilizar en Italia al secretario del Tesoro[…]
El ministro italiano de Economía y Finanzas, Pier Carlo Padoan, trató hoy de tranquilizar en Italia al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, sobre la alta exposición a créditos morosos de los bancos italianos y aseguró que serán reducidos a niveles fisiológicos con gran celeridad.
Así lo confirmaron hoy fuentes oficiales del Ministerio de Economía de Italia que explicaron que las conversaciones se celebraron en privado y al margen de la reunión del G7 de Finanzas que se celebra en Bari (sur) desde hoy y hasta el sábado.
La cita del G7 de Finanzas comenzará de forma oficial mañana con la primera sesión de trabajo pero ya hoy los ministros del Grupo de los Siete países más industrializados del mundo (EEUU, Italia, Francia, Alemania, Reino Unido, Japón y Canadá) pudieron mantener algunos encuentros bilaterales.
En el caso de Padoan y Mnuchin, que conversaron sobre el sector bancario italiano, un tema que no estaba previsto pero que fue el propio secretario estadounidense del Tesoro quien lo puso sobre la mesa al preguntar al ministro italiano sobre esta cuestión.
Padoan refirió que es cierto que los bancos italianos tienen una elevada cartera de créditos morosos que es consecuencia directa de la crisis económica pero precisó de inmediato que la situación está tornando a la normalidad.
Enfatizó que los bancos están haciendo esfuerzos por deshacerse de los préstamos tóxicos y confió en que estos lleguen a niveles fisiológicos con la mayor brevedad posible.
Además, comentó que aquellos casos que han mostrado mayores problemas han sido afrontados y gestionados.
Entre estos está la entidad toscana Monte dei Paschi di Siena, que negocia actualmente con el Gobierno italiano y las autoridades europeas un plan de ayudas en el marco de las llamadas normas de recapitalización preventiva, tras no lograr completar una ampliación de capital de 5.000 millones de euros que lanzó el pasado año.
Según las mismas fuentes, el ministro italiano justificó que la percepción que existe a nivel internacional sobre el delicado estado de los bancos italianos no es correcta, pues la tendencia está cambiando.
La problemática del sector financiero italiano estuvo al centro de las conversaciones pero no fue el único tema que ambos trataron: también reflexionaron sobre seguridad en la red y el riesgo de que sujetos económicos sufran delitos fiscales por internet, la necesidad de segar las redes de financiación de los grupos terroristas o cómo funcionan los sistemas fiscales de ambos países.
No hablaron sobre políticas comerciales y proteccionismo, un asunto propugnado por Washington y que suscita preocupación a nivel internacional, pero sí de la voluntad del Gobierno italiano de mantener buenas relaciones con la administración del presidente Donald Trump.
Además de esta reunión bilateral, el ministro italiano se citó de forma paralela con su homólogo de Canadá, William Morneau, con el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, y con el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici.
Por la mañana, Padoan aprovechó para visitar junto al alcalde de Bari, Antonio Decaro, la Basílica de San Nicolás.
Por la tarde, las delegaciones que participarán hasta el sábado en el G7 de Finanzas han sido acogidas con una ceremonia de bienvenida que ha tenido lugar en el Teatro Petruzzelli.
El programa incluye para hoy un concierto de música clásica en este teatro, un cena y un posterior espectáculo de fuegos artificiales en el paseo marítimo.
La primera sesión de trabajo tendrá lugar mañana a las 13.30 hora local (11.30 GMT) pero antes, a primera hora, se celebrará un simposio a puerta cerrada sobre crecimiento económico y regulación financiera en el que intervendrá el Premio Nobel de Economía 2015, Angus Deaton.
A este G7 de Finanzas en Bari acuden, además de Padoan, Mnuchin, Morneau, Moscovici y Kim, los ministros de Economía y Finanzas de Alemania, Wolfgang Schäuble; Francia, Michel Sapin; el Reino Unido, Philip Hammond; y Japón, Taro Aso.
También la presidenta de la Reserva Federal de EEUU, Janet Yellen; el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann; y los gobernadores del Banco de Italia, Ignazio Visco; del de Francia, François Villeroy de Galhau; del de Inglaterra, Mark Carney; del de Canadá, Stephen S. Poloz, y del de Japón, Haruhiko Kuroda.
A ellos se suman el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem; el presidente del BCE, Mario Draghi, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, y el presidente del FAFT, Juan Manuel Vega-Serrano.